CONSULTORIO DE FAMILIA

28_11_2016 HOY_LUNES_281116_ El País8 A

Pregunta de la lectora: Mi pareja me ha dicho que lo ata a mí es que no he estado con otros hombres. Él me ha sido infiel, cuando lo cuestiono dice que es su pensar y que ellas no significan nada para él. Trata de hacerme sentir inferior y dice que no tengo motivos para sentirme así. ¿Cree que es para sugestionarme que me dice eso?

Respuesta de la terapeuta: De alguna manera se trata de una sugestión dado el fin que persigue su conducta y la forma en que se expresa para generar en usted una forma determinada de pensar que lo justifique y hacerle creer que él tiene la razón.

Es a través de la cultura que se estabilizan las creencias que normalizan las conductas de infidelidad de los hombres. Por eso que él asume que si no hubo una implicación emocional no es infidelidad. Sin embargo, valoriza su fidelidad.

La infidelidad independientemente de quien la haya cometido, genera sufrimiento psíquico, inseguridad, vergüenza, sensación extrema de falta de confianza y distanciamiento emocional significativo.

La sensación de inferioridad provocada a la pareja es una forma de maltrato que se manifiesta a través de una serie de expresiones, actitudes y de comportamientos que lastiman profundamente.

Sentirse inferior provoca una actitud y un comportamiento de poca valoración de sí misma, aislamiento, tristeza e incapacidad para enfrentar los problemas de manera asertiva y falta de esperanza para lograr un cambio.

Independientemente de lo que le diga su pareja, usted puede tener una autopercepción diferente a lo que él piensa y actuar en consecuencia.

Tome conciencia del impacto que han generado los comentarios sobre su persona y compárelos con los que verdaderamente usted cree de sí misma. Piense si han ocurrido varios eventos que han arraigado su sentimientos de inferioridad.

Si un miembro de la pareja conoce cuáles son los puntos vulnerables del otro, podría atacar a sabiendas de que generará un daño y debilitará la relación.

Una relación frágil se convierte en un caldo de cultivo para que uno de los dos se involucre con una tercera persona justificándose a sí mismo sin considerar la posibilidad de que es parte del problema, sino que responsabiliza a la pareja como la causante.

El sentido de responsabilidad y compromiso mutuos fortalecen y estabilizan la relación.
Crea en usted misma y refuerce su autovaloración.