Consultorio De Familia

Soraya Lara de Mármol

Pregunta de la lectora:

Somos cuatro hermanos. Uno de ellos se ha distanciado y no comprendemos lo que sucede. Las pocas veces que nos reunimos, ante cualquier cosa que digamos se siente ofendido y se retira. ¿Cree que podría desapegarse de nosotros?

Respuesta de la terapeuta:

La personalidad es el resultado del carácter, el temperamento y el sistema de creencias. Inciden factores biológicos, individuales, familiares y culturales que conforman la ecología humana.
El tipo de apego establecido por los hijos con sus padres u otras figuras de cuidados en los primeros años es fundamental en la estructura de personalidad, en el posterior desarrollo y en la forma de vincularse en la adultez.
Existe una asociación entre las figuras parentales, el cuidado, el amor, la protección, la seguridad y la confianza expresados que consolidan el tipo de apego.
El tipo de apego seguro, evitativo, ambivalente o desorganizado establecido se manifestará en la etapa adulta. El apego seguro se caracteriza por una relación en la que los hijos se sienten cómodos, establecen contactos con los padres, no se inquietan ante la separación temporal y mantienen el sentimiento de pertenencia. Sus padres son fuentes de seguridad y se sienten aceptados.
En el apego evitativo el comportamiento de los niños con sus padres es distante, se muestran temerosos, pueden ser indiferentes y fríos cuando una persona adulta intenta establecer una relación.
El último, el modelo de relación suele ser caótico, cambiante; hay desapego de una persona y se desapegan a una persona para apegarse a otra y la relación es superficial.
Si los padres no fueron emocionalmente predecibles, si existía un modelo de crianza de tipo negligente o de malos tratos físicos, el malestar emocional de sus padres hacia ellos se acrecienta y las relaciones se deterioran.
La confianza básica de los hijos se fragmenta, crece la sensación de malestar psicológico y de percibirse víctimas de sus padres lo que, a su vez, aumenta la probabilidad de que se dé una separación total o parcial.
La familia se observa y se comprende como un todo en interacción y en un contexto íntimo en el que todos se influencian. El comportamiento de uno afecta a los demás y viceversa.
Los hijos se relacionan con sus padres según el tipo de apego y la percepción que tienen de considerarse víctimas o no de la familia.
En la adultez cada uno es responsable de su apego y su estilo de relación.