CONSULTORIO DE FAMILIA

Sicóloga, Terapeuta familiar
Pregunta del lector
: Suelo leer y escuchar las recomendaciones de los psicólogos que participan en los medios de comunicación sugiriendo ir al psicólogo o psiquiatra. ¿Es obligatorio que uno tenga que ir para resolver los problemas familiares?

Respuesta de la terapeuta: Generalmente se da este tipo de sugerencia a raíz de que los espacios públicos donde se diserta no son adecuados para abordar el tema, además, no se conoce el problema presentado a profundidad.

Una orientación pública no se ajusta a la generalidad, la mayoría de las veces.

Existen familias sanas que pueden presentar conflictos en momentos determinados con aumento de alta intensidad emocional, pero sus miembros tienen la capacidad de enfrentarlos y resolverlos satisfactoriamente.

Si el conflicto es crónico-temporal y la familia busca orientación,  el profesional puede mediar como orientador  en la situación presentada. La presencia de este tercero puede bajar la ansiedad familiar, en consecuencia, facilita las alternativas para  la resolución.

El terapeuta elicita o estimula a que cada miembro exprese su punto de vista acerca del problema, cada miembro tiene la oportunidad de escuchar al otro y entender cómo piensa cada quien.  Una vez expuesto el problema, se inicia la búsqueda de alternativas viables.

De igual manera, cada quien presenta una propuesta para la solución. Luego, el terapeuta presenta a la familia las diferentes propuestas e inicia la discusión para elegir una, la que ellos consideren más efectiva para enfrentar el conflicto.

Una vez elegida la propuesta se sella la reunión con un compromiso familiar, en el cual  cada quien respetará la decisión y asumirán  roles que el sistema familiar delegó. Cerrando cada encuentro con un compromiso colectivo.

Una vez logrado el compromiso familiar acuerdan otra reunión para evaluar los resultados. Si este no fue satisfactorio a pesar de que hubo un consenso, se elige otra de las propuestas presentadas en la reunión inicial.

A mi entender, una familia que pueda hacer esto no tiene por qué llegar a la terapia basada en resolución de conflictos.

Ahora bien, en los sistemas familiares puede haber un miembro que se muestre reticente a  la solución y atascar el problema. En este momento es que el terapeuta-mediador, como experto en solución de conflictos, desempeña su rol.


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