CONSULTORIO DE FAMILIA

DRA. SORAYA LARA DE MÁRMOL
Sicologa, Terapeuta familiar
Pregunta de la lectora: Escucho hablar de la crisis económica  y su impacto en la familia. Leí que esto podría incrementar el número de divorcios, violencia y delincuencia. ¿Qué usted opina sobre esto?

Respuesta de la terapeuta: Así es. La familia es un microsistema que forma parte de un sistema más amplio o “macrosistema”. El comportamiento del último influirá de una forma positiva o negativa sobre el primero.

El macrosistema está compuesto por las estructuras superiores como el Estado, políticas públicas a favor de la salud, educación, estabilidad económica, seguridad ciudadana, que incidirán significativamente en los individuos, que  a su vez, conforman la familia.

EL Estado fue declarado padre de los ciudadanos. La bondad de este padre incidirá en el desarrollo humano Estado-persona. Las políticas establecidas por los gobiernos  crean un ambiente ecológico.  La persona como ente individual interactúa con el contexto que le rodea. Esta persona pertenece a una familia en la cual es padre, madre o hijo.

Al presentarse una crisis económica de gran envergadura cambia el estatus, el rol, el entorno de los de los individuos y en consecuencia la familia. Las presiones vendrían por las restricciones económicas que impondrían a la familia cambios en la administración del dinero, modificaciones en la alimentación, en la disponibilidad de los recursos económicos para la salud, restricciones en las salidas recreativas.

Aumentaría el control sobre el uso de los vehículos, consumo de energía eléctrica, agua potable, entre otras. Estamos viendo cómo asumir todas estas medidas presiona las relaciones familiares, las cuales generan tensiones entre sus miembros, aumentando los conflictos, las discrepancias, las imposiciones.

El sistema de creencias o ideología de la nación influirá en la forma de afrontar la crisis. Si no hemos tenido dentro de nuestro sistema de creencias la “cultura del ahorro”, “la cultura de protección del estado en beneficio del desarrollo humano”, “cultura de equidad en la distribución de las riquezas”, estaríamos en una posición de más vulnerabilidad y en riesgo de sufrir un impacto más devastador.

Si nuestras estructuras superiores no nos protegen lo suficiente para que podamos sobrevivir,  sentiremos que no tenemos quien nos resguarde y el impacto en la familia, la  desesperanza y la acumulación de conflictos contribuirán al aumento  de la violencia, la separación y desintegración familiares. Las presiones internas y externas impactarán nuestro sistema ecológico familiar y lo modificarán radicalmente.