CONSULTORIO DE FAMILIA. Idealizar al padre de los hijos

CONSULTORIO DE FAMILIA. Idealizar al padre de los hijos

Pregunta de la lectora: Muchas personas me dicen que he idealizado al padre de mis hijos porque no me crié con el mío. Él no estuvo presente en mi vida. Fue distante y no se preocupó por acercarse a sus hijos. He escuchado que uno puede rechazar al padre de los hijos o idealizarlo. ¿Qué tan ciertas son estas afirmaciones?

Respuesta de la terapeuta: Existen teorías que nos hablan de cómo las relaciones primarias estructuran el mapa emocional interiorizado en la infancia y de cómo inciden en nuestras emociones y, en consecuencia, en nuestras relaciones, no tan solo de pareja, sino también con los hijos y las demás personas.

El entorno familiar y social en el que las personas se desarrollan no pasa desapercibido. Se aprende de las figuras de vinculación primaria y del ambiente que promueve el cómo se deben comportar los padres y madres.

En el entorno familiar se viven las experiencias de amor y de rechazo, de alegría y sufrimiento, vivencias que dejan sensaciones emocionales que quedan impregnadas en la memoria emocional. Las experiencias se internalizan y quedan en el inconsciente induciendo las reacciones emocionales, las tomas de decisiones y el estilo de relacionarse.

Nos encontramos con personas que aprenden a superar la adversidad, quienes deciden desaprender los modelos que le activan reactividad emocional, superando el pasado doloroso.

El proceso de idealización responde a un mecanismo de defensa que se activa ante experiencias dolorosas. Se obvia lo doloroso, lo que resulta amenazante, lo que provoca miedo y se ve solo aquello que no molesta, que no duele. Se puede proyectar en la pareja aquello que deseamos como ideal sin serlo.

Si usted es consciente de que el padre de sus hijos es responsable, amoroso, cuidador y una buena pareja para usted, no se preocupe por lo que dicen.

 

Publicaciones Relacionadas

Más leídas