Consultorio De Familia

Soraya Lara de Mármol

Pregunta de la lectora:

Mi pareja y yo estamos preocupados por la conducta de nuestros hijos y su pasión por la tecnología. Quieren estar pegados al celular y pendientes de todas las redes sociales. Se sientan en la mesa sin soltar el celular. La mayor parte del tiempo permanecen encerrados. No quieren salir ni compartir con nosotros. ¿Qué nos aconseja?

Respuesta de la terapeuta:

En la actualidad nos encontramos en un escenario tecnológico que ha modificado significativamente la convivencia familiar y social. Muchos padres se encuentran absortos y no saben cómo enfrentar la situación.
Investigaciones evidencian que la cantidad de horas por día del uso de Internet y la inmersión en las redes sociales son factores de riesgo para la salud intelectual y emocional.
El problema no está en el uso, sino en el tiempo que se invierte. Las nuevas tecnologías tienen ventajas porque permiten adquirirconocimientos y ampliar la red social, pues hacen posible conocer personas en distintas partes del mundo, compartir experiencias similares y enterarse al instante de lo que pasa.
A pesar de las virtudes, no dejan de ser un riesgo para el desarrollo intelectual y afectivo de los menores de edad. Un informe publicado este año en la revistaLancetChild& Adolescent Health, señala lo siguiente: “Dos periodos son cruciales en el desarrollo del cerebro y todas las acciones que se realizan durante 24 horas del día afectan a su rendimiento intelectual”
Algunas de las conductas que pueden reflejar adicción según Echeburúa y Requesens (2012) son las siguientes: Privarse del sueño por estar conectado, descuidar otras actividades importantes, pensar constantemente en la red, mentir sobre el tiempo real de conexión, aislarse socialmente, y sentir euforia y activación anómala cuando se está delante del ordenador.
Las consecuencias del abuso o la adicción a la tecnología son: depresión, ansiedad, aislamiento social, baja autoestima y distorsiones cognitivas acerca de sí mismos y de los demás. Otras son sueño irregular, déficit de atención y bajo rendimiento académico.
¿Qué recomiendan los autores? Establecer horarios del uso de la tecnología y enseñar los riesgos a los que se exponen: adicción, ciberacoso y el grooming. Además, desarrollar actividades al aire libre, leer un libro y participar en actividades familiares sin estar conectados. También, decirles que no chateen con desconocidos y leer con ellos las políticas de privacidad.