Consultorio De Familia

Soraya Lara de Mármol

Pregunta de la lectora:

Tengo 32 años y baja autoestima. No me gusta relacionarme con los demás. Creo que mis compañeros de trabajo piensan mal de mí. No siento confianza para establecer nuevas amistades y salir a divertirme. No reúno las condiciones para tener un novio. Mi madre me decía que no serviría para nada y que nadie me querría. ¿Puedo cambiar?

 

Respuesta de la terapeuta:

La autoestima es la percepción positiva que se tiene sobre sí misma y con qué tan confortable se siente con su manera de ser, de relacionarse, de comunicarse y con la forma en que lleva su vida.

La autoestima puede ser valorada en diferentes niveles: bajo, adecuado y elevado. Independientemente de estos, lo importante es su autopercepción y cómo esta incide en su autonomía, en la toma de decisiones, en la autoconfianza, en las habilidades para comunicarse y la expresión de la afectividad.

La autoestima es un estilo de vida que empieza desde la niñez y se traslada a la adultez. La construcción de la identidad es permanente.
La persona determina su autodefinición, el concepto que tiene de sí misma, en la medida en que integra sus experiencias y las interpreta.

Ahora bien, las personas son influenciadas por otras, sobre todo por los padres que son los primeros actores en el proceso de socialización, quienes dejan huellas profundas en el estilo de apego y la confianza básica.

Apego seguro y confianza básica están enlazados con la autoestima, son fundamentales en el arraigo sobre el sí mismo. Cuando se es adulta se abren nuevas posibilidades de modificar y elevar la autoestima.

Ser autocrítica, cuestionar el sí mismo construido desde la percepción de los padres, las figuras significativas, el contexto cercano en el que se interactúa y el sistema de creencias imperantes acerca de la identidad femenina, son factores a favor de una identidad o autoestima sólida.

Por lo que ha escrito, se percibe que ha reflexionado y asumido una actitud crítica que la coloca en un plano distinto. Cuestionar abre la posibilidad de plantearse cómo cambiar y no dar paso a creencias que le han desfavorecido.
Infortunadamente, algunos padres desfavorecen con sus comentarios y actitudes la autoestima de sus hijos.

Compre libros y lea artículos que le permitan afianzar su sí misma.

Las personas están en constante evolución. Los rasgos de personalidad pueden ser modificados y mejorar la autopercepción.