CONSULTORIO DE FAMILIA. Soy un padre joven

Soraya Lara de Mármol

Pregunta del lector: Soy un padre joven. Mi bebé tiene 11 meses de nacido. Disfruto mucho bañarlo, dormirlo y darle sus alimentos cuando puedo. Mis amigos me atacan y me dicen que son cosas de mujeres, que me estoy dejando coger de tonto. Me gustaría que escribiera sobre eso.

Respuesta de la terapeuta: Por lo que describes, eres un papá cuidador. Mediante sus conductas se forjan los vínculos afectivos que se destacan por la cercanía y la participación activa de una de las figuras significativas para la crianza y el apego seguro.
Que usted asuma su rol como padre y que la madre -su pareja- comparta la crianza, el cuidado, el amor, la protección favorece el desarrollo satisfactorio, tanto física como emocionalmente.
Las presiones de grupos de amigos pueden estar sujetas a los estereotipos instrumentales que se forjaron hace siglos, en los que el hombre se ocupaba de otras tareas, como por ejemplo buscar el sustento económico. Se dedicaba más a la guerra y al trabajo, dejando el cuidado de los hijos a la madre.
En la medida en que el hombre y la mujer joven asuman la tarea como padres comprometidos y responsables, tarea gratificante en el acto de DAR existencial, contribuyen al fortalecimiento del yo estructurado de los hijos, el bienestar psicológico y transmitirles que son merecedores del amor y la atención.
Lo que los hijos reciben de sus padres será retribuido cuando estos sean adultos. Los hijos cuidarán, protegerán y agradecerán por todo lo recibido durante su vida.
Es la ley natural de la reciprocidad, quien da recibe; quien recibe con amor retribuye espontáneamente.
Usted puede ser un modelo positivo para sus amigos para que repliquen sus actitudes hacia la crianza y el involucramiento positivo hacia la parentalidad.
Es importante que no cedas a las presiones externas. Muchos hombres que han dejado de invertir emocionalmente en sus hijos y sus parejas corren el riesgo de no ser retribuidos generosamente.
El amor es un acto de dar espontáneo que emana de la bondad y la generosidad introyectadas de la familia de origen.
Disfrute a su hijo. No se quede atrapado en comentarios que impidan el fortalecimiento de los vínculos y la construcción de una identidad del padre que supera los patrones tradicionales y rígidos del papá desvinculado, poco afectivo y cuidador.
Esperamos que sus amigos se sumen a la nueva masculinidad afectiva y cuidadora de sus hijos.


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