CONSULTORIO DE NUTRICIÓN

DR. JIMMY

¿Por qué la blanquita siempre ha sido mi tesoro?

Tres amores he tenido en mi vida, y otros dos me han sido tormentosos.
1- La morena, noche sin luna y sin estrellas. Seductora en el silencio; la dulzura espumante de sus besos hechizome el corazón desde mis años tiernos, entre joviales melodías pueriles, confetis, golosinas, payasos, dulces, bizcochos y algarabías infantiles. Me robó la inocencia, a cambio de largas noches de insomnio; dejando cicatrices en mi alma.
2- La india, gemela es con la morena. Ave del mismo nido, esencia del mismo genoma. Su piel canela destila miel por los poros. ¡No conoce el estío! En el kínder coqueteaba con los párvulos. Sentí envidia de ellos, y en cada mirada derritiome el corazón. ¡Flirteos misteriosos y fervientes! Escondida en mi lonchera fue vicaria de su alma gemela. Ha dejado huellas, no cicatrices.
3- La pinta, veleidosa y polifacética…. La conocí en el jardín de infantes… Besome, y me gustó… nos besamos, una vez y muchas veces más…. ¡Es difícil de olvidar! Quebrantó mis huesos y lamiome el corazón…. Ha bordeado mi cintura….y mi sangre ha tornado en miel.
4- La rubia seductora, cuello de cisne y talle alto. Por sus venas fluye sangre india y morena… No es opción en mi vida. ¡Chapeadora! ¡Cuántos hogares destruidos, y cuántos imperios derribados! Es un tormento para el hígado y para el páncreas, gangrena. Su poder estresante engendra úlceras y gastritis. Aliena la mente y su placer es adictivo. Muy fría enciende el corazón y obnubila la razón; pero caliente, irrita la garganta y desgarra las entrañas.En toda celebración es la rubia anfitriona, impostora de caricias y seductora de corazones.
5- La blanquita, me vio nacer; la vi fluir de las gemelas maternas; y conmigo ha caminado en la fresca primavera, por los cálidos y polvorientos caminos del estío; en medio de las hojarascas, y en las heladas noches invernales. Protege mi cuerpo, mi piel y mis fanegas; mis músculos y mis huesos. ¡Preserva mi sonrisa infantil! La consentida de mi madre, y la preferida de mi padre. Añejada es nutritiva y sabrosa; la puedo beber, masticar y morder. Tras la liposucción es un encanto de vida. ¡Lámpara en el ocaso de mis días! Y tu, ¿cuál prefieres?