CONSULTORIO DE NUTRICIÓN

DR. JIMMY

P: ¿Cuáles son los beneficios cardiovasculares del pescado graso o azul?

R: En nuestro país, a pesar de estar rodeado de mares, se consume muy poco pescado. Según estudios observacionales el consumo de pescados grasos (atún, trucha, salmón, sardina, etc) ricos en ácidos grasos omega 3: eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA) disminuye significativamente la enfermedad cardiovascular en población sana y de riesgo.
Esto se debe a que estos ácidos grasos poseen acción antiinflamatoria, controlan los triglicéridos, disminuyen la presión arterial, la viscosidad de la sangre, y el riesgo de arritmias cardíacas.

El consumo de suplementos de aceite de pescado (250 migramos/di´a de EPA y DHA) o de 1 a 2 raciones semanales de pescado azul, se asoció con un 36% menos de mortalidad cardíaca y con un 17% menos de mortalidad total en poblaciones de alto riesgo (Mozaffarian D, Rimm EB. JAMA. 2006; 296:1885-99).

En un estudio de prevención primaria realizado en participantes con niveles sanguíneos altos de colesterol, la suplementación con EPA se asoció con una reducción significativa de 19% en los eventos coronarios mayores tras un seguimiento medio de casi 5 an~os (Yokoyama M, y col. Lancet. 2007; 369:1090-8).
Otros estudios de prevención secundaria demuestran que tras 3,5 anos, los consumidores de aceite de pescado presentaron una reducción significativa del 20% en el resultado combinado de mortalidad cardiovascular, infarto cardíaco no fatal e ictus no fatal (Lancet. 1999; 354:447-55).
El uso de suplementos de aceite de pescado (EPA y DHA) durante doce semanas más, reduce la presión arterial sistólica en 2,1 mmHg y la frecuencia cardíaca en reposo en 2,5 latidos por minuto (Díaz De Santos, Dietoterapia, Nutrición Clínica y Metabolismo, 2012).
Frente a los beneficios de los ácidos grasos omega-3, la Asociación Americana de Cardiología recomienda que los enfermos con enfermedad coronaria deben consumir 1 gramo diario de EPA y DHA, lo que supone ingerir más de una ración diaria de pescado.

El consumo de suplementos de aceite de pescado o de omega-3 podría garantizar más fácilmente la adherencia en la mayoría de los enfermos.
Una alimentación saludable debe incluir 2-3 raciones (de 4 onzas cada una) de pescado a la semana.

¡Cuidemos nuestra salud cardiovascular consumiendo pescados azules!


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