CONSULTORIO ECOLÓGICO

Especialista en recursos naturales
P.- Profesor, una pequeña aclaración con respecto a las áreas protegidas de Jarabacoa. ¿Podría indicarnos cuántas tiene y cuáles son las nuevas?

R.- A Jarabacoa le cabe el mérito de haberle brindado albergue a la primera área protegida de la República Dominicana, conocida como “Vedado del Yaque”, creada el 27 de noviembre de 1928, la cual fue incorporada al Parque Nacional Armando Bermúdez en 1954. Pero los atributos naturales de este vallecito premontano o más bien, intramontano, porque está atrapado entre varias cadenas montañosas de la vertiente norte de la Cordillera Central, son tan grandilocuentes que también fue la cuna del segundo parque nacional creado en nuestro país: “Parque Nacional El Puerto”, en 1947. Hoy esta unidad de conservación posee la categoría de “Área Nacional de Recreo”, otorgada en 1996.

Otra de las áreas protegidas más valiosas que entran en los dominios territoriales de Jarabacoa, es la Reserva Científica de Ébano Verde, destinada a la conservación de uno de los ecosistemas más exclusivos de la geografía dominicana, al reunir las condiciones ecológicas que exige la Magnolia pallescens, que solamente se desarrolla en el interior del bosque nublado, vale decir, confinada entre nubes, de las cuales no puede escapar, pues nadie la ha visto prosperar fuera de allí, salvo los ambientes ubicados al este de la cabecera del río Camú (montañas de Casabito y su prolongación hasta las montañas de Constanza: Las Neblinas, La Siberia y Pinar Parejo).

Para tratar de contener, resguardar y proteger la amenidad de sus paisajes, como si se tratase de una postalita mecida por la suave brisa de los alisios del nordeste, se creó el “Corredor Ecológico Guayacanes – El Puerto – Buena Vista – Jarabacoa”, más dos unidades fresquecitas o acabadas de crear: “el Monumento Natural Saltos de Jimenoa  y el Parque Nacional Baiguate”. En síntesis, Jarabacoa tiene áreas protegidas en sus cuatro puntos cardinales: dos parques nacionales (Armando Bermúdez y Baiguate), una reserva científica (Ébano Verde), un monumento natural (Saltos de Jimenoa), un corredor ecológico (Bayacanes – Jarabacoa) y un área nacional de recreo (Guaigüí – El Puerto).

Ningún otro territorio discreto (municipio) de la República Dominicana, concentra tal densidad de espacios protegidos, como ocurre en esta tierra bendita, donde se dan cita los bosques de coníferas, mixtos, ribereños y latifoliados. Esa es Jarabacoa.


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