Consultorio Ecológico

Eleuterio Martínez

P. Profesor, ¿qué hemos ganado en la batalla de Loma Miranda – Parque Nacional?

R. Sobre todo, la fe y la confianza en el porvenir. La experiencia Loma Miranda es de antología, digno de rememorar y un capítulo hermoso de la historia patria, de la historia del pueblo, de la historia que no se cuenta, pero que queda plasmada de manera indeleble en la conciencia de nación.

Ha sido lo mejor de la sociedad dominicana, las organizaciones autóctonas, las comunidades, las autoridades congresuales, municipales, las iglesias (y en particular la Católica), la Academia de Ciencias, la Universidad Autónoma de Santo Domingo, la Cooperativa de La Vega Real, artistas nacionales del canto y la poesía, artistas del lente y las cámaras, los deportistas, intelectuales de trayectoria y en especial, el papel tan oportuno y a tiempo de los medios de comunicación, en todas las áreas: escrita, televisiva, radial y digital; que han sumado sus voluntades, para que hoy Loma Miranda pase a ser un ícono de la expresión auténtica de la soberanía popular.

Nadie ha podido permanecer indiferente ante el drama de Loma Miranda. Las discusiones de pueblo se hacían presentes hasta entre pasajeros del concho y los carros públicos, en el discurso político, en los sermones religiosos, en los editoriales de todos los medios de comunicación, en la televisión local, nacional e internacional. Todo el mundo ha tomado posición, a favor o en contra, pero nadie se ha marginado ni negado su aporte, en una u otra dirección.

Por primera vez, una montaña crece tanto en la realidad nacional que hasta toca el firmamento de la soberanía y rebasa las fronteras nacionales para despertar el interés de la comunidad internacional. No solo por el papel jugado por los consultores de las Naciones Unidas que vinieron al país a reconfirmar o avalar el trabajo de los especialistas nacionales, si no porque en España, New York, Boston, Puerto Rico, Venezuela, Perú, Chile y Argentina, hubo manifestaciones y expresiones de solidaridad en favor de que Loma Miranda sea preservada a posteridad.

En el campo de la ciencia, todo discurre tan discretamente que casi nadie se da cuenta de los aportes que puede hacer el talento criollo, pero en este caso ha pasado algo digno de reconocer; fueron los académicos dominicanos los que le dijeron al mundo: “Loma Miranda es un tesoro que brilla tanto como el oro, es innegociable”.


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