Consultorio Ecológico

Eleuterio Martínez

P. Profesor, ¿cómo interpreta usted la sentencia del Tribunal Constitucional que prohíbe la instalación de aserraderos en Valle Nuevo?
R. Como una medida sin precedentes y que marcará un punto de inflexión y de repunte en la tutela ambiental de las áreas protegidas en nuestro país, las cuales son sometidas continuamente a presiones y agresiones de todo tipo, como está ocurriendo actualmente en Valle Nuevo, Los Haitises, Sierra de Baoruco, Monte Cristi y Sierra Prieta entre otros casos igualmente graves.
Es cierto que la Constitución de la República le brinda un resguardo especial a todas las unidades de conservación que conforman el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, pero en la práctica o el ejercicio y accionar de los tribunales, nunca antes se había logrado una sentencia tan contundente y clara como la emitida por el Tribunal Constitucional.
El Tribunal Constitucional es la más alta instancia legal de la República Dominicana, la catedral de la Justicia dominicana, pues sus decisiones son definitivas o inapelables. En este caso particular, el accionar es contra una pretensión del Ministerio de Medio Ambiente de instalar un aserradero en el Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo), para aprovechar la madera muerta a causa del gran incendio forestal de 1914, que consumió cerca de 90,000 tareas de bosques.
Este acto jurídico en favor de un área protegida tiene un valor trascendental, pues no se actúa contra un ciudadano común, sino, contra la misma entidad gubernamental que paradójicamente tiene la rectoría y el sagrado deber de cuidar, proteger y evitar cualquier intento de daño ambiental o impacto negativo que pueda poner en riesgo los valores que se resguardan dentro del parque nacional Valle Nuevo.
Las riquezas naturales, la biodiversidad, los valores ecosistémicos, los niveles de endemismo y tantos elementos valiosos contenidos dentro de un área protegida, no solo se resguardan con el texto legal que la crea, sino, con el reconocimiento que le haga la justicia, ante cualquier amenaza, no importa de dónde provenga.
En lo adelante tendremos una justicia más activa y más comprometida con la defensa del patrimonio natural bajo régimen especial de protección, pues el ejemplo del Tribunal Constitucional a favor de este parque nacional, cuya existencia actualmente está sumamente comprometida, fue atendiendo a reclamos que hicieron tres personas que tuvieron la inquietud o preocupación por el riesgo de destrucción que significaba la instalación de un aserradero dentro de un parque nacional.