Consultorio Ecológico

eleuterio martinez

P. Profesor, el Ministerio de Medio Ambiente acaba de prohibir la importación de bombillas fluorescentes y esta medida es un contrasentido porque la campaña oficial promueve el uso de bombillas de bajo consumo ¿será que estamos nadando contracorriente?

R. Es todo lo contrario, se trata de una acción de extraordinario valor y trascendencia en el orden de la salud pública y en contra de la contaminación más peligrosa que de manera silenciosa e inofensiva afecta a la sociedad y en particular, a los niños, el sector o segmento más indefenso de la misma.
A diario se rompen cientos y miles de tubos fluorescentes, bombillas y lámparas que emplean esta tecnología comúnmente y de consumo masivo en los hogares, edificios de apartamentos, oficinas públicas y alumbrado eléctrico en términos globales y nadie jamás nos ha advertido del peligro inminente al que nos vemos expuestos con los desechos que luego son arrojados sin ningún miramiento en los zafacones o lanzados al medio ambiente junto a la basura común.
Debemos ponernos nerviosos o estar sumamente preocupados cuando se rompe una lámpara fluorescente, pues uno de los componentes que entran como materia prima para su elaboración, es el mercurio, un componente químico sumamente volátil y de fácil difusión en el medio ambiente.
Para no alarmar a las personas que amablemente se detienen a leer estos consultorios, solo le advertimos que el mercurio elemental puede causar problemas cuando su vapor es respirado y llevado a los pulmones. Estas exposiciones pueden ocurrir cuando derramamos mercurio al aire, particularmente en ambientes calurosos y pobremente ventilados.
Los síntomas pueden incluir temblores; cambios emocionales (irritabilidad, nerviosismo, excesiva timidez); insomnio; cambios neuromusculares (atrofia muscular o espasmos); dolores de cabeza; alteraciones en sensaciones; déficit en funciones cognitivas. En exposiciones más altas puede haber efectos sobre los riñones, fallas respiratorias e inclusive, la muerte.
Ante todas estas amenazas, de las cuales nadie nos advierte, es importante tomar conciencia y precaución en el manejo de estos materiales. La próxima vez que se le rompa una lámpara fluorescente o que se quiera deshacer de una fundida, tome sus precauciones y hágalo de la mejor manera posible, mientras tanto esperemos que las autoridades nos sorprendan con algún plan de desechos tóxicos peligrosos o reciclado de los mismos.
Precisamente, esta es la misión que tiene el Ministerio de Medio Ambiente, indicando que las luces que utilizan la tecnología led, es la alternativa más viable y aconsejable.


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