CONSULTORIO ECOLÓGICO

Eleuterio Martínez

P. Profesor,el Río Isabela está moribundo y las lilas lo cubren como un tapiz presagiando su defunción temprana ¿no le parece oportuno que las autoridades salgan en su rescate?

R. Correcto, pero las lilas son una bendición para el río y su biodiversidad, pues su mera presencia, es una respuesta ecológica sumamente positiva a un mal muy grave y que sí se magnifica día a día, el cual es preciso resolver con presteza para que ellas se retiren y se vea el agua correr, como ocurre con toda fuente fluvial o de escorrentía.

La emergencia que deben atender las autoridades, no es eliminar las lilas, sino las fuentes puntuales de contaminación que las alimentan. Ya se ha dado un gran paso con la eliminación de los desguazaderos, astilleros y barcos chatarras que permanecían hundidos o varados en las aguas de este río y su receptor, el Ozama; pero aún persisten Duquesa, la Cañada del Diablo, la Gran Cañada de Arroyo Hondo y con ésta, las cañadas La Yuca – Isabelita– Cristo Rey.
Es cierto, hay quienes piensan que la lila o Jacinto de agua es un problema y es todo lo contrario, es la solución, al menos para la naturaleza; pues esta plantita maravillosa, mejor conocida por su nombre científico Eichhorniacrassipes, solo se desarrolla sobre aguas contaminadas y desaparece en agua limpia.
Para evitar su asfixia por la falta de oxígeno disuelto, las únicas formas de vida que tiene el Isabela en sus aguas, son los pececitos, moluscos, crustáceos y otros organismos que se refugian en sus raíces y bajo el follaje de las lilas, quienes absorben y metabolizan los contaminantes más fuertes, incluyendo los metales pesados.
En otras palabras, la presencia masiva de lilas sobre el Isabela es un esfuerzo denodado de la naturaleza y un grito de alarma ante la contaminación que está recibiendo por las diferentes escorrentías que llegan hasta su curso principal, la cual es atenuada, disminuida o eliminada totalmente por esta plantita maravillosa, que por sus raíces aporta más oxígeno que por su propio tallo y hojas.
La lila es una planta colonizadora de los ambientes de aguas estancadas y contaminadas y aparece los estuarios y cursos de agua que reciben efluentes contaminantes de manera persistente en la zona intertropical del planeta e incluso, en muchos países (Japón y Sudáfrica), es utilizada en plantas de tratamiento para purificar las aguas servidas.