Consultorio Ecológico

Eleuterio Martínez

P. Profesor, si Haití exportó 26.5 millones de dólares en guaconejo el año pasado (2017), según organismos internacionales (TradeMap), cuando en ese país ya no existe naturalmente, pues hace mucho tiempo que esta especie botánica tan valiosa desapareció en ese país a causa de la deforestación ¿por qué nadie se anima a realizar plantaciones y cultivos para aprovechar su rentabilidad?

R. Rentabilidad es palabra clave para todo negocio. Para que el guaconejo produzca los aceites esenciales utilizados en la perfumería, necesita que la planta tenga entre 30 y 50 años mínimos de vida, más 10 o 12 años más después de morir o estar secándose.
Es decir, para producir un cc o un gramo de esencia de guaconejo, a la naturaleza le cuesta tanto como producir una onza de oro. Es decir, el ser humano utiliza los recursos naturales casi siempre de manera irresponsable, porque no sabe el esfuerzo, en términos de tiempo y de espacio, que ella hace para generarlos o producirlos.
El guaconejo, en este caso el Amyrisbalsamífera, porque en la isla existen cinco o seis especies del género Amyris, es una planta de bajo porte, que se parece más a un arbusto grande que a un árbol pequeño; pero lo más curioso es que no crece en todas partes, si no en el bosque seco y bosque transicional, donde se regenera de manera natural y de muy difícil reproducción artificial, por su lento crecimiento y exigencias ambientales.
Esta especie forma parte de la flora natural de la isla, que desde siempre ha cubierto amplias zonas de la Sierra de Baoruco (vertientes norte y sur), las planicies costeras y pie de monte de la Cordillera Central (montañas de El Número – Ocoa y Azua afortunadamente protegidas en el Parque Nacional Francisco Alberto Caamaño Deñó), en zonas de bosque seco alrededor del Lago Enriquillo, Línea Noroeste y parques nacionales Punta Espada y Cotubanamá en la costa oriental del país, sin mencionar el Parque Nacional Jaragua que es principal blanco de su explotación actualmente.
¿Rentabilidad…?, nadie se anima a plantar guaconejo porque tendría que esperar medio siglo para cosechar y producir las esencias de esta especie. Nada es tan rentable como explotar la naturaleza y la minería es el mejor ejemplo: ¿cuánto tiempo tardó la naturaleza para producir el oro de Pueblo Viejo?, ¿cuánto tiempo le llevó a la naturaleza crear los inmensos bancos de arena de Cambelén – San Cristóbal?


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