CONSULTORIO ECOLÓGICO

Eleuterio Martínez

P. Profesor, junio no solo es el mes del ambiente, también es de los océanos ¿tiene República Dominicana recursos naturales en los océanos para conservar?

R. Así es y las Naciones Unidas escogieron el Día Mundial de los océanos del pasado 8 de junio 2018, para invitar a la humanidad a darle un vistazo al mar, indicándole que allí reside su porvenir y por ello ha proclamado: “Nuestros océanos, nuestro futuro”.

Esta premisa adquiere mayor relevancia en territorios insulares, rodeados por mares o en los océanos, como es el caso de La Española, donde tenemos el dominio de las 2/3 (dos terceras) partes, levantada en un rincón del Atlántico para encerrar al mar mediterráneo más grande de las Américas junto al Golfo de México.

Todas las grandes riquezas de la Tierra, están o tuvieron su génesis en los mares, incluyendo la vida, la inteligencia suprema que surgió sobre el caldo primitivo que nuestra madre natura replicó en el vientre de nuestra madre física para traernos a ver la luz, colocándonos sobre el tapete de la existencia.

La República Dominicana es uno de los espacios más privilegiados de la biodiversidad planetaria, pues aquí la vida no para de florecer en la tierra y en los mares, con la aparición de nuevos especímenes para las ciencias, como ocurre con la Coccothrinaxjimenezii, un guanitoque Milcíades Mejía y Ricardo García avistaron en Haití y hace 5 años encontraron en la Sierra de Neiba, sobre la plataforma arrecifal del desaparecido canal marino que unía lasbahías de Neiba yGonaives.

Nuestro país tiene sobrada razones para celebrar sus dominios marítimos, pues desde 1986 comenzó a crear espacios protegidos en sus extensiones hacia el mismo seno del océano Atlántico, los cuales han sido ampliados y replicados con nuevas áreas a todo lo largo de sus 1,824 kilómetros de costas como nos los muestra Domingo Marte en su maravillosa obra “Ecos de la Costa”.

Es tal la importancia que el Estado dominicano ha dado a sus riquezas naturales colocadas en su litoral, que prácticamente la mitad de las unidades de conservación (52) que conforman el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, están en las costas y mares adyacentes, donde se privilegian los arrecifes, uno de los ecosistemas más valiosos, vientres genuinos de la biodiversidad acuática o viveros de peces, langostas, tortugas, delfines… y la belleza inenarrables que hoy sustentan el turismo floreciente que estamos viviendo.

¡Salud para los océanos!