CONSULTORIO ECOLÓGICO

Eleuterio Martínez

P. Profesor, a veces se escucha el eco lejano de la voz que clama en el desierto y podría acontecer que cualquier día aparezca un oasis. ¿Será cierto que el alcalde de Moca está prohibiendo las construcciones sobre suelos agrícolas?

R. A mí me cuesta creerlo, pero es así.El honorable Ángel López, alcalde de la histórica ciudad de Moca, cuna de próceres y mentes brillantes de la intelectualidad dominicana, acaba de prohibir la ejecución de un proyecto urbanístico sobre suelos agrícolasde este municipio.
“Fue medido con la vara del Alcalde”, al estilo medieval (Siglos XIV y XV) y por lo tanto, es ley. Aunque la Historia, historia es, no deja de llenar de emoción positiva que la máxima autoridad del municipio cabecera de la provincia Espaillat,haga uso de sus prerrogativas de gobierno local.
Hay un gobierno nacional, pero quien manda en el territorio, es el gobierno local, ese es el ordenamiento jurídico administrativo que nos rige, según nuestra Carta Magna, al menos, lo que le queda de la Constitución de Juan Pablo Duarte; pero el plus aparece en la Ley 64-00, quien devuelve, al estilo Europa del Medioevo, todas las atribuciones a los ayuntamientos para el ordenamiento ymando en su demarcación.
Ahora se espera lo mismo en Guanábano – Cayetano Germosén, piedemonte de Villa Trina, San Víctor y las Cancas (La Reina y la Piedra), así como en las ubérrimas tierras orientales y meridionales mocanas, para luego llamar la atención de La Vega, Villa Tapia, Salcedo, Tenares y muy encarecidamente a San Francisco de Macorís.
Estos suelos Clase I (capacidad productiva de la tierra)- OEA, son los más productivos del mundo, donde florecen hasta las malas intenciones,sin necesidad de riego suplementario y a penas ocupan el 1% del territorio nacional. Entonces, ¿por qué sepultarlos bajo el asfalto y el cemento?, cuando la ingeniería y la planificación pueden asentar nuestras residencias en las laderas montañosas para contemplar la fertilidad de la naturaleza desde las alturas.
Necesitamos que los legisladores y en particular, los congresistas de estas ciudades, declaren Patrimonio de la Nación, a los suelos de Moca, La Vega, Salcedo y Macorís, destinándolos exclusivamente a la producción alimentaria, pues el MEPyD y Medio Ambiente, encomendados por la Constitución, no cumplen tal misión.
Si somos incapaces, entonces acudiremos a la UNESCO para que los declare “Patrimonio de la Humanidad”, pues son espacios privilegiados del planeta para garantizar la autosuficiencia alimentaria.