CONSULTORIO ECOLÓGICO

Eleuterio Martínez

P. Profesor, el otrora Yaque Dormilón, orgullo de la hidalga de los 30 caballeros, no soporta más basura, ni más aguas servidas ¿qué hace falta para salir en su auxilio?

R. Sin dudas, el río Yaque del Norte se ha convertido en una cloaca pestilente que insulta y agrede la memoria histórica del Primer Santiago de las Américas y ninguna autoridad puede alegar desconocimiento, porque el grito se escucha fuerte desde la Curva de Bella Vista hasta la Curva de los Vargas y el mutismo se hace cómplice hasta Monte Cristi.

¿Cómo explicar que el Yaque entre con vida a Las Charcas y después de cuatro o cinco kilómetros (al salir de Rafey), ya esté muerto, sin oxígeno disuelto, convertido en una vergüenza y un monumento a la insensibilidad, sin un plan, programa o estrategia oficial para su saneamiento?

Desde 1920 el Yaque ha sido el elemento insignia, el emblema y la marca distintiva del orgullo de la Ciudad Corazón, cuando la Cámara Civil y de Comercio apoyó la iniciativa de Juan Bautista Pérez Rancier y Miguel Canela Lázaro, para el deslinde catastral del Vedado del Yaque del Norte, cabecera y nacientes de la principal arteria fluvial del país.

Con la ayuda de Rafael Estrella Ureña, Secretario de la Presidencia y posterior Presidente de la República, el 27 de noviembre de 1928, se creó la primera área protegida de la República Dominicana, para salvar el Yaque de la depredación de las inmensas alfombras de pinos que aún existen en su cuenca alta.

El Yaque siempre fue un río caudaloso, al extremo de que llegó a convertirse en el principal y único sistema de transporte de madera desde Mata Grande hasta la Curva de Bella Vista, donde la madera era recogida y llevada a los aserraderos (década de los años 30 del siglo pasado) y es a partir de los años 70 y 80 cuando comienza el drama de la contaminación.

Pero si Santiago de los Caballeros cuenta con Plan Regulador, Coraasan es una de las prestadoras de servicio de Agua Potable y Saneamiento más importante del país y con la nueva administración de la municipalidad, ha recobrado la limpieza y el esplendor de la ciudad; ¿por qué el alcalde, los empresarios y el Director de Coraasan no levantan la bandera por el Rescate y la Revalorización del Yaque del Norte?

Mientras revive la Comisión Presidencial recién nombrada para tales fines, ¡es hora de pasar del discurso a los hechos…!