Consultorio Ecológico

Eleuterio Martínez

P. Profesor, Gold Quest anuncia la anuencia oficial de su proyecto “El Romero”, construirán una carretera de 30 kilómetros para unir Hondo Valle con Sabaneta y dan gracias al Presidente y funcionarios ¿usted qué piensa?

R. Me da vuelta la cabeza al derecho y al revés, pero en medio de la tontera pienso que le faltó la anuencia de la Ley Ambiental N° 64-00, la cual manda, dispone y obliga a realizar los estudios ambientales correspondientes, incluyendo la evaluación ambiental y la validación social.
Ese es el paso previo e indispensable para transparentar el proceso, pues la posición oficial no es la de su anuncio, sino la de la ley y la ley lo que trata de evitar es decretar la muerte del Valle de San Juan, segundo granero agrícola del país.
No es posible que el “oro se convierta en fortuna para Gold Quest y en desgracia para los dominicanos”.
“El Romero”, como se ha anunciado y descrito, sería una puñalada en las entrañas a la Cordillera Central, la “Madre de las Aguas”.
Igualmente peligrosa sería, construir una carretera Sabaneta – Hondo Valle, pues en lugar de agua, será lodo lo que se almacenaría en la presa.
Las montañas de la vertiente sur de la Cordillera Central son tan escarpadas que para escalarlas, hay que construir una escalera para llegar al cielo.
Cualquier herida causada por las cuchillas de un Bulldozer D-8, provocaría una hemorragia con sangre verde, pero de color chocolate, que azolvataría totalmente a Sabaneta, la única reserva de agua seguraque tiene el Valle de San Juan, para sortear las sequías estacionarias.
¡Qué pena desconocer que a la naturaleza hay que respetarla y no agredirla, que cuando se despierta su furia, sus fuerzas son incontenibles y la muerte no se hace esperar y “eso”, en la Mesopotamia de San Juan, lo tienen bien claro, pues el huracán George se lo dijo con toda franqueza en 1998”.
Nada es más cierto, ¡la ignorancia es atrevida, porque ignora que es ignorante!
La Cordillera Central tiene oro por todas partes, pues está manando oro y agua, agua y oro desde sus estribaciones y desde tiempos amerindios; pero la fantasía del progreso no puede hacernos perder de vista que entre el oro y el agua, nuestra opción tiene que ser el agua. ¡Podemos vivir perfectamente sin oro, pero jamás sin agua!
¡El oro se acaba, la mina de agua jamás!