Consultorio Ecológico

Eleuterio Martínez

P. Profesor, nueva vez el Jardín Botánico Nacional celebra su Festival de las Orquídeas junto a la Sociedad que agrupa a los amantes de estas hermosas flores, pero ¿será cierto que tenemos alrededor de 350 especies de orquídeas en República Dominicana, como dice el director del Botánico?

R. Yo mismo estoy sorprendido de que en la República Dominicana existan tantas especies de orquídeas, que si bien es cierto que son la delicia y el deleite de las personas que se dedican a su cultivo, es preciso conocer que este oficio es muy delicado, pues este grupo botánico es sumamente exigente de las condiciones ambientales donde ellas pueden desarrollarse.

Me sorprende porque siempre acompañé a Donald Dod durante muchos años en sus recorridos por las áreas protegidas, en busca de las orquídeas de la isla y le vi tantas veces saltar de alegría cuando encontraba una especie no reportada para el país, y más aún, nueva para la ciencia como tantas veces lo hizo en la Sierra de Bahoruco; pero nunca le escuché dar números.

Si mal no recuerdo, él sostenía que la Sierra de Bahoruco, y en particular, un ecosistema escondido que él mismo había bautizado con el nombre de “Bosque de la Isla”, por su exclusividad y la dificultad de llegar hasta allí, era una verdadera mina de orquídeas, pues más de un 52% de las orquídeas de La Española, se encontraban en estos parajes de la geografía dominicana.

Pero si es Ricardo García, una de las autoridades en materia de ciencia y en particular, de la taxonomía quien lo afirma, en compañía de Francisco Rodríguez, quien ha dedicado buena parte de su vida al arte de cuidar y cultivar orquídeas, no somos quienes para dudar de sus trabajos y las expectativas que han creado para el lanzamiento de este año del concurso de los cultivadores de orquídeas que van al Botánico Nacional a realizar sus mejores exposiciones.

Las exposiciones estarán abiertas al público desde mañana jueves 15 al 18 de Marzo, dándole apertura a la Primavera, la estación más hermosa del año y me parece que todo dominicano, y en particular quienes habitan en esta urbe capitalina, debemos darnos cita en el Botánico para disfrutar, aprender y sobre todo, aprovechar para llevarnos algunas muestras de las más hermosas o que más nos llamen la atención, pues siempre se acostumbra complacer a todos los amigos del Jardín Botánico.