Consultorio Ecológico

Eleuterio Martínez

P. Profesor, pero si el Mulito tiene agua ¿cómo se puede asegurar que la agricultura en Los Arroyos – Parque Nacional Sierra de Baoruco, lo está afectando?

R. A veces uno mira y no puede ver. El Mulito es un río que nace en la frontera, pero no entre Haití y República Dominicana, esa es una ocurrencia de nosotros, porque la naturaleza no tiene fronteras, es en la transición del bosque de coníferas (pinares) con el bosque de latifoliadas (árboles de hojas anchas), donde no es imprescindible que llueva para que los ríos tengan agua, pues los árboles ordeñan las nubes.

¡Que cómo es eso! Muy sencillo, Los Arroyos es una zona del bosque nublado de la vertiente sur de la Sierra de Baoruco, donde los vientos que arrastran las nubes cargadas de humedad desde el Mar Caribe, las precipitan contra los árboles y al pasar entre ellos, el vapor de agua se condensa en la corteza, las ramas y la copa de las plantas más grandes (rugosidad de copas).
De esta manera el cuerpo de todo árbol es una planta natural de agua, que atrapa las gotitas diminutas para luego escurrirlas por su corteza (flujo de los tallos), creando un terciopelo y un fenómeno combinado conocido como efecto esponja – precipitación horizontal (no medible por el pluviómetro).
Nadie puede construir artificialmente el bosque nublado, pues se trata de una malla o una trama verde formada por cientos, miles, millares de orquídeas, bromelias, hepáticas, musgos, líquenes, helechos y otras epífitas poiquilohídricas que solo la naturaleza puede tejer durante miles o millones de años en la corteza y entre ramas de árboles longevos.
De ahí que el bosque nublado está confinado entre nubes, no se forma en todas partes. De los 48,670 kilómetros cuadrados de territorio, tan solo 2,900 o 3,000 forman parte de esta formación forestal, donde tienen sus nacientes los ríos Yaque del Norte y del Sur, Yuna, Haina y Nizao, así como el Artibonito y el Mulito que benefician a nuestros hermanos haitianos.
Los ojos del conocimiento resultan indispensables para comprender lo que pasa en el seno de la naturaleza. Un dicho de la sabiduría popular reza: “el que no sabe es como el que no ve” y para ver las aguas del Mulito, es preciso conocer la estructura y composición del bosque que se forma bajo la cortina de nubes que se extiende desde Los Arroyos hasta los Altos de Las Mercedes (Bosque de las Abejas).