Consultorio de nutrición

Consulta

P: ¿Puede el diabético comer batata?

Respuesta

R: La batata (Ipomoea batatas) es un tubérculo oriundo de América Latina. Existen más de 3 mil especies diferentes, y diversos colores: anaranjado, blanco, rojo, rosado, morado, amarillo y púrpura. Este rubro forma parte de la alimentación tradicional de Okinawa (Japón), cuyos habitantes son centenarios, tienen muy baja incidencia de enfermedades crónicas, y a los 90 años presumen de una vida sexual activa. Algunas colegas limitan el consumo de la batata en los diabéticos, argumentando que eleva la glucemia y los triglicéridos, es poco nutritiva y engorda, considerándola como “comida de puercos”.

¡La cenicienta de la cocina! Sin embargo, la Asociación Americana de Diabetes (ADA, febrero 2015) considera a la batata como un “superalimento” porque es rico en fibras, antioxidantes: antocianina (batata morada), ácido clorogénico, betacarotenos (vitamina A), cinc, vitaminas C y E; y otros micronutrimentos como potasio, calcio, magnesio, manganeso, hierro y vitaminas del complejo B; ayudando así, a controlar la diabetes y a prevenir sus complicaciones. La batata morada tiene una actividad antioxidante 3 veces mayor que los arándanos (“blueberries”); y si se consume con cáscara aporta más fibras que la avena. Ayuda a regular la glucemia y provoca saciedad, por su alto contenido de fibras (3 g/100g de batata cruda): 20% de fibras solubles (pectina), y 80% insolubles (celulosa, hemicelulosa y lignina).

Si se hierve con cáscara por 30 minutos su índice glucémico es bajo (IG=44%). ¡La mitad que la papa (IG= 80%)! Esto se debe a que el calor gelatiniza los hidratos de carbono de la batata, ralentizando su digestión y absorción; lo cual evita los picos glucémicos. El efecto reductor de la glucemia se acentúa aún más, si se consume con aceite de oliva, vegetales, granos integrales o con algún alimento proteico (pescado, pollo, huevo, queso, etc).

El consumo de 4g de extracto de batata de cáscara blanca (“caiapo”), en un grupo de pacientes diabéticos tipo 2 redujo la glucemia, la hemoglobina glucosilada (HbA1c) y el colesterol; mejoró la sensibilidad a la insulina al aumentar los niveles sanguíneos de adiponectina; disminuyendo los niveles de fibrinógeno, por lo cual tiene propiedades antiaterogénicas (Ludvik B, y col. Diabetes Obes Metab. 2008 Jul;10(7):586-92). La batata es, pues, ¡reina, no cenicienta!


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