Controles oportunos

El decreto 15-17 habrá de ser un paso importante hacia la eliminación de la discrecionalidad con que los funcionarios manejan las compras y contrataciones de sus instituciones. Y podría significar un alivio para los suplidores del Estado que han padecido los atrasos en los pagos en el sector oficial. A partir del primero de abril, las instituciones públicas tendrán que certificar a través de varios procedimientos administrativos, que cuentan con asignaciones necesarias para pagar las compras y contrataciones que hagan.
La medida es un paso de avance hacia la transparencia en el manejo del gasto público. A partir de su vigencia, ninguna institución podrá generarle al Estado deudas que no tengan previstas las debidas asignaciones de fondos. La meta es que cada suplidor del Estado tenga certidumbre de que las deudas les serán pagadas en plazos definidos, y de que podrá darle seguimiento a su expediente a través de los controles que manejarán estas operaciones.
Tal vez en sus inicios la aplicación de estas regulaciones genere lentitud por los diversos requisitos y procedimientos burocráticos que serán necesarios para obtener la autorización de una compra o contratación, pero no hay duda de que ayudará a eliminar uno de los peores vicios, el de la discrecionalidad, que ha estado siempre presente en lo que concierne al gasto público.

Una democracia herida

Cada día aumenta el número de ciudadanos venezolanos que no encuentran cómo vivir en su propio país. La República Dominicana ha acogido con el calor humano que merecen a muchos venezolanos, que tratan aquí de ganarse el sustento de sus familias. Este éxodo es la muestra más fehaciente de que el gobierno del presidente Nicolás Maduro ha herido de tanta gravedad la democracia, que ya es continental el clamor de que cese la represión política y se respete el mandato del pueblo venezolano expresado en las urnas.
Valiéndose de subterfugios, el gobierno venezolano quiere desconocer el Parlamento y manipula la justicia contra la oposición. El resultado ha sido el descalabro de la economía del que fuera uno de los países suramericanos más florecientes. Hay que restaurar la democracia en la patria de Bolívar.

 


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