Corrupción conceptual de Domínguez Brito

El presidente Danilo Medina inauguró el 23 del presente mes el Jardín Botánico de Santiago, y previo, declaró por decreto 2l7-l7 que el nuevo parque tenga por nombre Eugenio de Jesús Marcano, una corrupción conceptual del ministro de Medio Ambiente Francisco Domínguez Brito, que debemos enmendar, de manera que ostente el nombre del doctor José de Jesús Jiménez Almonte.
El doctor José de Jesús Jiménez Almonte es el botánico más ilustre nacido en nuestro país, identificando una docena de especies nuevas para la ciencia que llevan el nombre de Jimenensii, arborizando más de cinco mil especies que depositó en el más colosal herbario que se conozca del país, y que su hijo, doctor José de Jesús Jiménez Olavarrieta, eminente cardiólogo, donó a la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra.
Sin demeritar al profesor Marcano, recuerdo verlo llevar los bultos del doctor Jiménez en las excursiones que realizaban en los bosques, y el doctor Jiménez consiguió que designaran a Marcano profesor de español en el Liceo Secundario Ulises Francisco Espaillat, aliviando su estropicio.
Domíguez Brito recomendó al presidente Medina designar al Botánico de Santiago con el nombre de Marcano por ser su padrino y su madre, mi amiga la poeta Elsa Brito viuda Domínguez, a quien distingo y aprecio de verdad, prima de la esposa de Marcano, un flagrante favoritismo de donde se desprende la injusticia que propició para obtener designar al Botánico de Santiago con ese nombre, que debió, y algún día será, en el presente Gobierno o después, una avenida del Botánico, que ahora tiene el nombre del doctor Jiménez, todo al revés de cómo ha debido ser en honor a la verdad, los méritos de cada uno, la justicia, y enmendar una censurable corrupción conceptual incurrida por Domínguez Brito.