Crecimiento con bases ciertas

La Estrategia Nacional de Desarrollo (END) es una agenda que puso orden, cifras y plazos a viejas necesidades proyectadas a futuro. Entre esas necesidades, la de la inclusión económica se inscribe como una constante. Voceros del Gobierno han confesado que el continuo crecimiento económico no ha pagado su cuota de inclusión. Y el volumen y variedad de las exportaciones se han quedado cortos respecto del crecimiento económico. Superar metas no ha sido nuestra principal especialidad, en ningún término.
Por eso, cuando el ministro de Economía, Planificación y Desarrollo invoca los retos que tiene el país nos parece que está hablando de conceptos que hemos escuchado antes, aunque con otras cifras. Por ejemplo, nuestros índices de participación de la industria en el PIB, lejos de repunte, exhiben estancamiento y a veces retroceso. Y las exportaciones siguen siendo insuficientes en cantidad y variedad, a pesar de todo cuanto se ha hecho en 20 años.
Las necesidades nacionales nos imponen retos que no han cambiado en mucho tiempo. Pero siguen siendo asignatura en la que sacamos bajas calificaciones. Si a ver vamos, la novedad sería que viéramos la necesidad de un crecimiento de la economía basado en factores más saludables y con resultados más incluyentes en sentido general. Necesitamos un auténtico crecimiento .

La Vega: Carnaval y derechos

En La Vega se presenta una preocupante disyuntiva jurídica. De un lado está el propósito de mantener allí el emblemático y tradicional carnaval de pre cuaresma, admirado y seguido a nivel nacional. De otro, el derecho natural e inviolable de un vecindario céntrico de la ciudad que se convierte cada año en escenario de una tremenda fiesta callejera que motiva a por lo menos una parte, no a la mayoría de la concurrencia, a provocar ruidos interminables y comportamientos que niegan sosiego a las familias.
Se trata del hogar y la familia que no deben ser agredidos por acciones de terceros, incluyendo las sonoras en un país con pocos límites para los ruidos. Tan pertinente resulta que la tradición carnavalesca tenga efecto, como que se respete el fuero domiciliario. Hay que buscar un equilibrio de derechos.


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