Crecimiento del PIB e impuestos

Las autoridades monetarias informaron que el PIB creció 5.5% durante el tercer trimestre del año, implica que se cumplirá con el pronóstico de 3% para el año, sorprende porque Europa no crece y China con un bajo crecimiento relativo que desacelera a los emergentes, es decir, se mantiene la coyuntura macro-económica externa en que se apoyó el FMI para pronosticar 2%.

El aceleramiento no lo explica el gasto público, el Gobierno se apega al objetivo de reducir el déficit fiscal como porcentaje del PIB de 6.6% en el 2012 a 2.8% en el 2013. Tampoco está por el lado monetario, de los RD$15,655.1 millones liberados del encaje legal, parte se usó para renegociar préstamos anteriores a mayores tasas; por ejemplo, la manufactura local, no aportó al crecimiento del PIB y se benefició de millonarios desembolsos. En agosto el Banco Central aumentó el interés básico en 200 puntos para proteger la tasa de cambio, porque la inflación, el diferencial de crecimiento de la demanda agregada y el PIB estaba dentro de los límites. Y el medio circulante, que debió aumentar, se redujo 4.18% de diciembre del 2012 a septiembre 2013.

Las autoridades monetarias aclaran que los ingresos tributarios no están creciendo como se previó en el presupuesto del 2013, debido a que los sectores agropecuario, minería, hoteles, bares, restaurantes, intermediarios financieros, salud y otros servicios, son responsables del 84.6% del crecimiento y apenas aportan 32.3% de los impuestos. Comparan con 2009, el PIB creciendo y los ingresos tributarios comportándose diferente. Pero no es lo mismo, lo demuestro.

En todo momento la correlación entre crecimiento económico y recaudación fiscal debe ser positiva, no lo podría ser si cambia el régimen de exenciones impositivas. En 2009 no fueron pocas las empresas acogidas a exenciones de impuestos en el régimen de pro-industria, a la exención de anticipos concedidas por la DGII y a la reducción de 5% a 0.5% de las retenciones a contratistas y suplidores del Estado Dominicano. Cambió el régimen de exenciones y se sumó la caída de 5.9% en las ventas de las empresas formales que reportaron a la DGII. Resumiendo, en el 2009 el gobierno pagó un alto precio para que la economía creciera 3.5%, redujo sus ingresos tributarios en 6.7%. Es decir, la reducción en los ingresos no fue, como es la versión oficial, porque el crecimiento del PIB fue impulsado por los sectores que menos impuestos pagan.

Como también se comprueba con otros años, la similitud entre 2009 y 2013 es que más o menos los mismos sectores impulsan el PIB. Varias son las diferencias, en 2013 no se han producido cambios en el régimen de exenciones, son las del 2009; por la mayor eficiencia en el cobro de impuestos de la actual DGII, el crecimiento de la recaudación no solo supera la tasa de aumento del PIB nominal a septiembre, también el nivel de 2012; mientras en el 2009 el Gobierno pagó un alto precio para crecer poco, a septiembre del 2013 el crecimiento sería alto y el Gobierno cobró los impuestos. Es decir, la recaudación del año anda bien, solo que sería compatible con un crecimiento del producto por debajo del estimado de 2.9% a septiembre.

 


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