¿Cuáles son los alimentos más adictivos?

Los alimentos más adictivos son definitivamente los que contienen azúcar en cualquiera de sus formas.

Una persona puede ser adicta a cualquier cosa: sustancias psicoactivas, trabajo, dinero, alcohol, esteroides, medicamentos recetados, juegos, compras, nicotina y hasta a la comida.
Ahora bien, ¿se puede ser adicto a una comida en particular? ¡Pues claro que sí! Hay comidas que enamoran, alimentos a los que se nos hace difícil resistirnos y por los que guardamos una especial preferencia.
La nutrióloga clínica Ana Carolina Báez sostiene que el principal problema con los alimentos adictivos es su pobre contenido nutricional. Son alimentos pobres en fibra, vitaminas, minerales, antioxidantes y a su vez muy altos en calorías y en ingredientes con evidencia probada de que en exceso son perjudiciales a la salud.
“Si fueran consumidos de forma ocasional no habría tales complicaciones; sin embargo, para algunas personas están presentes varias veces a la semana”, dice.
Capacidad adictiva. Muchos estudios arrojan que son comidas que estimulan los centros cerebrales y contienen sustancias capaces de producir diferentes sensaciones de placer.
La nutrióloga manifiesta que a pesar de que las neurociencias siguen estudiando y tratando de comprender el efecto de los alimentos en el cerebro del ser humano y en su sistema de recompensas, si está claro, sobre todo para la industria alimentaria, que la combinación de ciertos nutrientes y aditivos en los alimentos pueden inducir a que “no se pueda parar de comer”.
“Es por ello que existen centros de investigación experimental con el objetivo principal de estudiar la relación de los alimentos con los sentidos y la reacción químico-sensorial que producen en el ser humano a todos los niveles. Muchas de las investigaciones realizadas han identificado que existe un punto llamado “punto de éxtasis” donde el alimento contiene las proporciones exactas de ciertos nutrientes causando una mayor satisfacción en el comensal”, detalla Báez.
Los más adictivos. Para la doctora Báez, quien es vicepresidenta de la Sociedad Dominicana de Nutrición Clínica y Metabolismo, los alimentos más adictivos son definitivamente los que contienen azúcar en cualquiera de sus formas, como dulces, golosinas y bebidas carbonatadas. Y aquellos que contengan la combinación de azúcar-grasa-sal y harinas refinadas, como pizzas, hamburguesas, bocadillos, cereales, galletas y picaderas de funditas.
Asimismo, alimentos ricos en cafeína, aminoácidos estimulantes, como la taurina y azucarados, como son las bebidas energizantes.

¿Qué podemos hacer? “El objetivo fundamental debe ser reeducar el paladar. De manera que los alimentos ricos en azúcar, grasa y sal ya no sean los favoritos, prefiriendo comidas menos dulces y saladas”, enfatiza la experta.
Ella recomienda implementar las siguientes acciones:
1. Limitar la exposición a los mismos. Reduzca el consumo de “comida chatarra”, bebidas azucaradas y alimentos muy procesados. Esta estrategia debe llevarse a cabo por un período prolongado y ser repetitiva para constituirse en un hábito.
2. Lea las etiquetas nutricionales. Revise los ingredientes que tiene lo que va a comer. Alimentos con un listado amplio de ingredientes y códigos son los más procesados. El primer ingrediente de la lista es el más abundante. Asegúrese que sea adecuado, por ejemplo, harina de trigo integral en lugar de refinada.
3. No solo importan las calorías. Revise el contenido de azúcar, grasa y sodio. Compare con otros similares y elija el de menor cantidad de los mismos. Escoja comidas con menos de 5 gramos de azúcar por porción.
4. Seleccione alimentos más naturales. Alimentos ricos en fibra, como los integrales, leguminosas, verduras, frutas. Así como carnes magras, pescados, lácteos descremados, aceite de oliva y frutos secos sin sal como fuentes de grasas. Estas opciones son nutricionalmente valiosas conteniendo vitaminas, minerales y antioxidantes.
5. Practique actividad física. ¿Esto influye? Sí. El ejercicio ayuda a reducir esa “necesidad” por comidas adictivas. Produce la liberación de endorfinas o sustancias de bienestar, reduciendo la necesidad de azúcares y grasas nocivas.
¿Y los menos adictivos? Son los alimentos más naturales, provenientes de la tierra y menos procesados, como víveres, verduras, frutas…