Cuando el arte se adueña de una mágica noche

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Aunque fría, la noche se vistió de magia. Bastó cruzar el portal del Palacio de Villahermosa para empezar a sentir cómo el arte se adueñaba de todo. No podía ser de otra manera: el Museo Thyssen-Bornemisza abría sus puertas para acoger y asombrar a los más de trescientos invitados que se dieron cita en la cena de gala que ofreció el Banco Popular Dominicano a los participantes en la Feria Internacional de Turismo (Fitur), que se realizó la semana pasada en Madrid, España.
Los acordes de un trío de jazz maravillaban en cuanto se llegaba a la estancia. Posteriormente, los sentidos se irían de fiesta gracias a un recorrido guiado por la exposición “Picasso /Lautrec”, la primera muestra en la que se comparan las obras de ambos pintores.
Aunque Picasso nunca conoció a Lautrec, quien murió a los 37 años a causa del alcoholismo y la depresión, su pintura de principios del siglo XX tiene mucho de ese pintor: comparte con Lautrec la fascinación por la noche parisina, hace de la caricatura un mundo y, como si se burlara de la vida misma, desdibuja y pinta mujeres del mundo alegre.
El recorrido incluyó parte de la exposición permanente del museo, pasando por obras como el “Molino de agua en Gennep”, un cuadro que Vincent van Gogh pintó durante su estancia en Neunen entre 1883 y 1885 y que sorprende por la inusual sobriedad de sus colores.
Tras los cuadros, llegaron los discursos de Christopher Paniagua, vicepresidente ejecutivo senior de Negocios Nacionales e Internacionales del Popular, quien reafirmó el compromiso del banco con el turismo dominicano; y Francisco Javier García, ministro de Turismo, quien agradeció el apoyo que el Banco Popular siempre le ha dado a este sector.


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