Cuando todo parece perdido la tenacidad abre las puertas

Para conservar la beca, los jóvenes deben mantener un alto desempeño académico y el apego a los valores éticos

Luis Geraldo Montero fue un estudiante meritorio del Instituto Politécnico Loyola, y por la constancia de su excelencia siempre creyó que conseguiría de inmediato su principal meta: obtener una beca para estudiar Mecatrónica.
Pero la suerte no estuvo de su lado, pues el garante que tenía para solicitar un crédito educativo, como última opción, le falló.
“Solo me preguntaba para qué me valió tanto esfuerzo por sacar buenas notas en el politécnico si al final no podía conseguir lo que deseaba, pero luego descubrí que la vida no es tan mala y, al final, aunque no sea justo en el momento que queremos, todos nuestros anhelos pueden cumplirse”.
Agrega que ahora lo invade la alegría debido a que está estudiando la carrera que le apasiona.
Luis Geraldo es uno de los 238 becarios del programa “Excelencia Popular”, mediante el cual el Banco Popular cubre los estudios universitarios a los estudiantes de escasos recursos con méritos académicos.
“Si Dios abre media puerta, es porque puede abrirla completa”. Esta expresión es de Pamela Eugenia, otra de las beneficiadas de la iniciativa.
Pamela expresa que al terminar el bachillerato su mayor sueño era poder ingresar a la Universidad Iberoamericana (Unibe) a estudiar Ingeniería Industrial, pero sus padres no tenían los recursos económicos suficientes para cumplirle ese deseo.

“Mis padres decidieron hacer un esfuerzo e inscribirme con media beca, pero aun así me sentía muy preocupada porque en cada cuatrimestre debían gastar mucho dinero. Gracias a Dios pude conseguir una beca para desarrollar mis estudios”, confiesa.

Escarlin Gómez, otra de las becarias, indica que esta oportunidad llegó a su vida para beneficiarla en el aspecto educativo y laboral, ya que además de contar con el pago completo de la matrícula en el Instituto Tecnológico de Las Américas (Itla) para estudiar Tecnología en Desarrollo de Software, pertenece a la división de Desarrollo Sistemas Canales del banco.
Al igual que Escarlin, Donato Bencosme, quien estudia la misma carrera, desde hace un tiempo labora en el departamento de Multimedia.

En tanto, Guillermo Peralta, estudiante de Ciencias Actuariales en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) se siente feliz de tener la oportunidad de encontrarse preparándose para su futuro laboral.
Alcance. “Excelencia Popular” es un programa que ofrece oportunidades de estudios a jóvenes de escasos recursos para cursar una amplia variedad de estudios técnicos y superiores. Además, les brinda la oportunidad de desarrollar su profesión dentro de la institución para que puedan poner en práctica sus conocimientos.
Cuenta con 17 instituciones de Santo Domingo, San Francisco de Macorís, Santiago, Puerto Plata y San Cristóbal.
Tiene alrededor de 87 egresados de diversas aéreas del saber que van desde carreras ligadas al sector financiero como Economía, Finanzas y Mercadeo, hasta referentes a la tecnología, la ciencias médicas, la comunicación, el desarrollo sostenible y la moda.
La entidad bancaria no es la que elige a los becarios, son los propios centros de estudios quienes proponen a los candidatos, de acuerdo a sus notas, perfil, competencias y extracción social.
El alcance del programa también incluye becas para centros que acogen niños con condiciones especiales, como el Instituto de Ayuda al Sordo Santa Rosa y la Escuela Nacional de Sordomudos.
Para los adolescentes que desean desarrollar alguna actividad deportiva, existen acuerdos con clubes e instituciones como la academia especializada en fútbol: FCB-Escola RD.
De acuerdo a Mariel Bera, vicepresidente del Área de Relaciones Públicas, un 8% de los egresados se encuentra laborando en la entidad.
Inversión. La institución bancaria afirma que el proyecto contempla una inversión total de unos RD$18 millones para este año.
Según sus ejecutivos, esos fondos sirven para costear los estudios de los 238 becarios universitarios y técnicos que conforman el programa.


COMENTARIOS