Cura reacciona sorprendido por acusación abuso sexual

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Fray Miguel Florenzán Ulloa, acusado de supuestamente violar sexualmente a un menor en La Vega, dijo estar sumamente “sorprendido e indignado” por la acusación que se le hace.
Afirmó que nunca pensó que después de llegar a ese pueblo y servirle como lo ha hecho durante ocho años, “tendría que meterme en un vehículo a toda prisa para ser llevado a Santo Domingo como un vulgar delincuente”.

Fray Miguel refirió que el 7 de julio de 2017 fue llamado por su superior regional, el Vicario Reinaldo Rivera, para decirle que estaba en la oficina del obispo de La Vega, Héctor Rafael Rodríguez, y la fiscal Johanna Reyes, y que requerían su presencia inmediata. Allí le informaron que había una serie de denuncias en su contra y que estaba bajo investigación.
Dijo que preguntó de qué trataba el caso y le contestaron que en ese momento no podían darle la información pero como había involucrado menores, el MP tenía la potestad de investigar, y que llegado el momento le dirían que necesitaba un abogado. El se puso a disposición para colaborar con el proceso.
“Luego de tomarnos un café, la fiscal se retiró y mis superiores me indicaron que a solicitud de la fiscal, yo fuera apartado del Colegio para evitar inconvenientes en la vida ordinaria del centro, ya que en cualquier momento yo podía ser requerido porque del caso hay evidencia contundente según la fiscal”, explicó Fray Miguel ante el juez.
Agregó que cuando le entregaron la demanda en su contra fue que se enteró que solo había una denuncia y la supuesta víctima es un joven estudiante del colegio a quien él le dedicó mucha atención, apoyo en sus momentos difíciles, en sus crisis personales y en cualquier necesidad y requerimiento que éste le hacía dentro del proceso formativo, académico, espiritual y de crecimiento personal.
Coerción “estúpida”. Fue después de cinco meses de la reunión en la oficina del Obispo sin que éste volviera a comunicarse con él, y sin haber sido citado por la Fiscalía, que el cura fue sorprendido con una orden de arresto, dijo.
“Ese ha sido el trato, una medida que es totalmente estúpida, discúlpeme la expresión, porque yo estoy garantizado y así lo he hecho durante estos 5 meses, a dar la cara, a colaborar, a presentarme tantas veces sea necesario, y a seguir todas las indicaciones legales que el Ministerio Público nos vaya dando en el mejor desarrollo de ese proceso”, expresó.
“ Aquí estoy y aquí estaré, porque no me interesa que esto quede sin ser aclarado totalmente ni que mi buen nombre e imagen quede distorsionado. Es cuanto”, puntualizó Fray Miguel.
La medida de coerción consiste en presentación mensual en la Fiscalía.


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