Danilo Medina y el arte de gobernar

Melvin Matthews

El presidente Danilo Medina ha pronunciado un discurso extraordinario a propósito del Registro Civil, y su quinto aniversario en el poder, que marca unos ángulos interesantes, los cuales sugieren un arte de gobernar genuino y que permite al estudioso hurgar dentro de su estilo político personal para entender la visión largo placista de nuestro gobernante y su estrategia para enfrentar o superar situaciones de profunda crisis.
Medina desdeña las pequeñeces, los desafíos coyunturales, el ruido callejero provocador –tipo “Marcha Verde”– y debido a que todo arte implica la habilidad o destreza con que se hace algo, el mandatario dejó claro que nada ni nadie lo desviarán de cumplir su compromiso de trabajar en los próximos tres años por el proyecto de país que escogió el pueblo en mayo pasado cuando lo reeligió presidente. Primera pericia: Danilo prefiere ganar a través de la acción, nunca de la discusión, pues cualquier triunfo momentáneo obtenido mediante la discusión no es más que una victoria pírrica.
Segunda arista: “Saber distinguir lo urgente de lo importante”, manteniendo la mirada objetiva más allá de la coyuntura fácil o difícil de un momento concreto y determinado. Esbozó Medina su creencia en los proyectos de largo alcance – revolución educativa, desarrollo económico integral, la Central Punta Catalina, construcción de 57 hospitales, fortaleza de las Mipymes, etc.,– “los que dejan huellas duraderas y positivas en la historia de la nación, aunque a veces eso signifique que los frutos del esfuerzo tarden más tiempo en verse”.
Ideología subyacente: Medina razona que la democracia es y seguirá siendo una meta y que el mérito de la sociedad dominicana –y su gobierno- consiste en acercarse a ella impaciente y militantemente a sabiendas de que nunca se la alcanzará plenamente. Su arte de gobernar.


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