Danilo y el “compromiso de los Estados Unidos en el Hemisferio Occidental”

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En noviembre 2015 el embajador Brewster proclamó: “Cada empresario que conozco, ya sea estadounidense o dominicano, menciona la corrupción como el mayor problema en este país”. Hace pocas semanas el Jefe de la Misión Americana, Robert Copley, señaló en su Discurso de Acción de Gracias: “Las encuestas, las noticias y todos los demás indicadores nos dicen que los dominicanos están hartos de la corrupción”. Días después remató: “Las acciones del Gobierno estadounidense demuestran que no permaneceremos en silencio frente a la impunidad”. Los planteamientos de Brewster, de la administración Obama, y del Sr. Copley se repotenciaron con la decisión del Presidente Trump, el Tesoro y el Departamento de Estado de aplicar la severa Ley Global Magnitsky al encartado del caso Odebrecht. Esta sanción trasciende al encartado y afectaría la imagen de Danilo, pues durante su administración funcionó aquí la División de Operaciones Estructuradas, responsable de los sobornos de Odebrecht. Ambos hechos, los pronunciamientos de diplomáticos estadounidenses y la sanción Magnitsky se refuerzan entre sí, y pueden considerarse como la manifestación concreta de una coherente política de estado americana, que debe ser aprovechada por la ciudadanía dominicana multiplicando sus propios esfuerzos para erradicar aquí la corrupción y la impunidad .
Hace dos años Danilo respondió airado al Embajador Brewster, pero recientemente no refutó al enviado Copley, ni ha comentado la sanción Magnitsky. Ahora Danilo enfrenta nuevos retos a nivel internacional que deben ser atendidos. Le convendría ponderar la expresión de un sabihondo político mexicano: “Lo que se soslaya, estalla”. También debe recordar los Cantares de Machado: “El ojo que tú ves/ no es ojo porque tú lo veas/ sino ojo porque te ve”.
Hace 8 días, iniciando su gira por seis países de la región, Rex Tillerson, Secretario de Estado americano, pronunció en Texas un trascendental discurso titulado “Compromiso de los Estados Unidos en el Hemisferio Occidental”, que contiene la esencia de la política exterior de la administración Trump acerca de Norteamérica, Suramérica y el Caribe.
Sería interesante para Danilo analizar párrafos sobre Venezuela, del discurso de Tillerson: “Continuaremos presionando al régimen para que regrese al proceso democrático que convirtió a Venezuela en un gran país en el pasado”. … “Agradecemos al Grupo de Lima de los principales líderes regionales que se han reunido regularmente para apoyar la búsqueda del pueblo venezolano para recuperar su país”. Tillerson nunca mencionó las negociaciones sobre Venezuela patrocinadas por Danilo, ni siquiera cuando lucían esperanzadoras. Esa omisión, deliberada, no puede ser fruto de un lapsus en un discurso de esa trascendencia. El fracasado esfuerzo negociador de Danilo, no fue mencionado porque prevaleció el señalamiento de lo negativo de la administración Danilista, formulado por Tillerson: “Debemos eliminar la corrupción en todas sus formas. La gobernanza ineficaz y corrupta daña a los países. La economía sufre. La gente pierde la fe en las instituciones y el crimen aumenta”. … “Los recientes pasos tomados contra la corrupción en Guatemala, Perú, República Dominicana y Brasil subrayan la importancia de abordarla directamente”. ¿Habría que entender que “los recientes pasos”, pasados y presentes, incluirían la ya aplicada sanción Magnitsky al encartado, y la absoluta exclusión de la República Dominicana del itinerario de Tillerson que, en su periplo, sí visitó a Jamaica anteayer? En México Tillerson se reunió con Jefes de Misión de Salvador, Nicaragua, Honduras, Guatemala, Panamá, Costa Rica y Belice. Allí también fuimos excluidos. En Buenos Aires despachó con embajadores de nueve países, no con el dominicano.
Tillerson visitó Perú, donde se celebrará en abril la Octava Cumbre de Las Américas, sobre “Gobernabilidad democrática contra la corrupción”. Allí elogió gestiones peruanas para “generar cierta reconciliación” en Venezuela, nuevamente sin mencionar negociaciones dominicanas. Aquí, el 27, ante el Congreso, y en Lima en abril, ante Presidentes de las Américas, Danilo reportará sus logros – supuestos o reales-, contra la corrupción. Los oyentes aquí son complacientes; los de Lima pudieran ser inquisidores. Ojalá allá pueda hacer valiosas revelaciones coincidentes con la política anti-corrupción americana, desechando la línea de la PGR de indicar que todavía esperamos pasivamente recibir documentos bancarios y judiciales, solicitados a países extranjeros, para fundamentar acusaciones del proceso Odebrecht. Tal coartada podría interpretarse como una disquisición caribeña, distorsionadora del existencialismo de Sartre, condensado en su expresión “El infierno son los otros”.


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