Danshari: felicidad en la sencillez material

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Ya hemos conversado sobre el estilo “Hygge” con el que los daneses proponen espacios cálidos y la felicidad encontrada en las cosas pequeñas. Esta vez seguimos con un principio parecido visto desde la óptica de una autora japonesa Hideko Yamashita quien da a conocer en su libro “Dan-sha-ri”: Ordena tu vida, la fórmula de la felicidad en la sencillez material.
Ella habla sobre una filosofía basada en una felicidad que viene de adentro hacia afuera y con gran profundidad espiritual, a través del orden y de las cosas, que es precisamente la parte que ligamos al diseño en nuestras vidas y -por supuesto- en el hogar. Así como avanzamos cerrando heridas en nuestros corazones y sacando de él todo lo que ya no usamos o nos causa dolor, llevamos este proceso a casa y hasta nuestro clóset, acabando el caos con el orden.
Yamashita presenta 5 reglas para transformar tu fórmula de la felicidad.
No llenes del todo. Y hablamos desde al igual que tu tiempo y tu mente, no llenes todos tus espacios, no es necesario que cada rincón esté ocupado por un mueble o una mesita, trabaja con lo que realmente necesitas en casa; aunque te enamores de un mueble o una pieza en particular, si no le vas a dar uso, no la pongas.
Reemplaza. Quédate con lo que te haga feliz, valora las cosas que tienes y solo compra esos artículos que de verdad vas a utilizar o van a cumplir una función. Al tener conciencia de qué es en realidad lo que necesitas, evitarás compras innecesarias y llenarte de piezas con las que, por colocarlas en cualquier lugar, arruinas la decoración.
Un toque. Además de organizar, es imprescindible saber dónde. La autora plantea que para organizar y guardar debemos tener en cuenta que a la hora de buscar algo podamos acceder a ello con total libertad y facilidad.
Autonomía y libertad. Su recomendación es que organicemos de forma vertical, como en los estantes de los supermercados, pues de lo contrario nunca lo buscaremos. Con esto Yamashta explica que tendremos una deliciosa sensación de autonomía.
Marcha automática. Se entiende que hay una relación entre el convivir con el desorden y la forma en que nuestro cerebro responde a ciertas situaciones, si recuperamos el orden de las cosas, nuestros estímulos salen de ese “piloto automático” y esto nos ayuda a afrontar problemas.
El nombre de este método proviene de las palabras japonesas “dan” (rechazar las cosas innecesarias), “sha” (deshacerse de las cosas inútiles que uno posee) y “ri” (detectar el deseo insano por las cosas innecesarias), por lo que nos dispone a crear conciencia de las cosas que nos rodean, si en verdad las estamos necesitando o la razón real por la que las hemos guardado tanto tiempo.
Cada vez más cobran fuerza las teorías de que así como están nuestros hogares están nuestros pensamientos y nuestras vidas, ¡así que a poner atención!


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