Dar calidad al uso de recursos

El Gobierno debería activarse en la agilización de proyectos para que el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, pueda desembolsar en este año préstamos aprobados al país por 650 millones de dólares. Se trata de recursos a ser aprovechados eficazmente para generar empleos de calidad y disminuir la pobreza y la desigualdad. Significa endeudarse para beneficio de la gente con pasos concretos. Las condiciones favorables de pago y los enfoques desarrollistas de los financiamientos del BID representan la opción de mayor validez para República Dominicana que debe dotar de alcance colectivo a su crecimiento para que impacte en la creación de nuevos medios de producción y de generación de empleos y propiciar el fortalecimiento de los servicios de salud y educación.
Deben preferirse los créditos de organismos que como el BID respaldan el desarrollo en varias direcciones para fortalecer estructuras y lidiar con los problemas generados por el cambio climático y los conflictos sociales. Es un endeudamiento que no compromete el futuro de la capacidad de pago ni expone al país a los riesgos de la especulación con alzas de primas, distante de las implicaciones que encierran otras fuentes exteriores de préstamos, extendidos mayormente para sacarle el jugo al prestatario. Sin averiguar mucho, a veces con intermediarios en busca de lo suyo, y sin que esté previsto el mejor resultado para la economía.

Sopesar los incentivos

La vigencia de exenciones fiscales puede tener sentido o no. Ser justa o no; arrojar beneficios a la sociedad o no. Toca a las autoridades establecer la diferencia y admitir que ciertas actividades económicas deben su existencia o permanencia a incentivos o no sería negocio lo que hacen. Suprimirlas no significaría que puedan pasar plenamente a la capacidad de tributar. Se dejaría al país sin sus aportes al empleo … y sin lo que se aspiraba recaudar.
Los subsidios que solo sirvan para escapar de impuestos de normal y legítima aplicación a las ganancias tendrían que expirar. Sus efectos en apoyo al desarrollo tienen que ser temporales, sin perder de vista que los tratamientos preferenciales a la producción en el mundo desarrollado colocan en desventaja a naciones que no hacen lo mismo en ciertos renglones.