De JCE, señales internacionales y alianzas

Guillermo-Caram7

Está bien, pero muy bien, que la JCE comience a organizar elecciones/2020 reuniéndose con partidos y juntas municipales. Así podremos tener comicios idóneos. Para coadyuvar a estos fines conviene observar señales político-electorales procedentes del exterior: (1)las elecciones presidenciales se están decidiendo en segundas vueltas; siendo Colombia, Costa Rica, Chile y Argentina ejemplos recientes y (2) los protagonistas ya no son partidos tradicionales sino nuevos movimientos aunque algunos parten de organizaciones viejas.

Nuestro escenario está pintado para segunda vuelta entre Danilo Medina, Leonel Fernández y Luis Abinader en caso que el primero supere los obstáculos para su repostulación; y entre Fernández, Hipólito Mejía y Abinader en caso contrario. A ello habría que agregar dos incógnitas: Margarita Cedeño y otro candidato que pudiera surgir de uno o varios de los 23 partidos restantes que participaron en elecciones/2016.

Sobre pérdida de hegemonía partidaria, bastaría observar el proceso mexicano con elecciones pautadas para julio/1. La competencia estará entre tres candidatos representando movimientos en los que ningún partido tradicional es hegemónico, incluyendo el favorito, López-Obrador. El otrora poderoso y monopólico PRI, referente, antes PRD, ahora PLD, apenas es uno de tres componentes del movimiento “Todo por México”, con 7% de probabilidades de ganar frente al 92% de López-Obrador. Otro movimiento lo integran partidos tradicionales como PRD y PAN, apenas tiene 1% de probabilidades.

Otros tres candidatos persiguen la presidencia en esa nación de 124 millones de personas, totalizando seis aspirantes.

Nuestra nación, con 10 millones de personas, tuvo 8 candidatos en elecciones/2016 postulados por 26 formaciones. De esas, cuatro acumularon el 88.52% de votos. Ninguna de las 22 restantes alcanzó el 2% requerido para obtener -¿y mantener?- reconocimiento. Nueve ni siquiera obtuvieron votos equivalentes al número de delegados que debieron colocar en colegios electorales.

Esto distorsiona, sugestiona, coacciona el ejercicio del sufragio contraviniendo Artículo 208 de la Constitución: “Nadie puede ser…coaccionado…en el ejercicio de su derecho al sufragio…”. Obliga elaborar una papeleta enorme que confunde al elector. En elecciones/2016 el candidato triunfador apareció en más de la mitad de recuadros, impresionando y condicionando al elector. La opinión pública se confunde con proliferación pollitos que cantan como gallo y ponen como gallina.

Teniendo en cuenta el artículo 39.3 de la Constitución-“El Estado debe promover… condiciones…para que la igualdad sea real y efectiva”- y el 68 sobre Garantías de derechos fundamentales-“a través de…mecanismos… que…vinculan a todos los poderes públicos…”-algo tiene que hacer la JCE, siendo un poder público, para corregir esta situación.

Se nos ocurre que pudiera ser, dentro sus facultades reglamentarias, ser más rigurosa en lo referente a alianzas electorales para nominación de candidatos presidenciales en primera vuelta.


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