De los Tucano a Odebrecht: vals de la impunidad

MARIEN ARISTY CAPITÁN

De los Tucano se ha escrito mucho. Sobre Odebrecht también. Sin embargo, al ver cómo se han ido excluyendo responsabilidades y manejando los casos en los tribunales, suena a quimera pensar que esta vez por fin se hará justicia.
¿Acaso enloquecimos al creer que aquí se lograría romper una tradición de más de 20 años de impunidad? Recordemos dos informes publicados por Participación Ciudadana: “20 años de Impunidad: Investigación de casos de corrupción en la justicia dominicana 1983-2003” en el que se analizaron 227 casos graves de corrupción, de los que se condenó solo uno; y “La Corrupción Sin Castigo”, en el que recopila otros 94 casos que tuvieron lugar entre el año 2000 y el 2013 pero no llegaron a buen puerto.
Entre los casos más emblemáticos se pueden mencionar el de la Sun Land, que involucró a Félix Bautista, quien sería vuelto a investigar posteriormente por la forma en que se enriqueció durante su gestión al frente de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE;) el de Víctor Díaz Rúa, que volverá a sentarse en el banquillo por el caso Odebrecht; y el de la Oisoe, donde quedaron los chivitos jartos de jobos y dejaron fuera a los pesos pesados.
Por robar, en RD se ha robado mucho. La mayoría de las fortunas de los políticos que han pasado por el Congreso Nacional y los puestos públicos no soportan una investigación seria. A ellos, sin embargo, poco les importa porque al final del camino se saben victoriosos: los pocos que van a la justicia terminan con inexplicables archivos o “no ha lugar”.
Es difícil, por esa razón, creer en que el caso de Odebrecht o los Tucano serán algo más que la música perfecta con la que los dominicanos seguiremos bailando ese odiado vals de la impunidad.


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