Defensa integral para los ríos

Una encendida preocupación por el deplorable estado del río Yaque del Norte tiende a traducirse en toma de decisiones y de ingentes acciones en favor de ese recurso natural desde lo público y lo privado. Un despertar de conciencia que debería tener el efecto de una clarinada para extender a nivel nacional una campaña de divulgación que comprometa a ciudadanos con la causa de muchos ríos seguida de programas de rehabilitación de caudales y riberas y de aplicación enérgica de sanciones previstas por la ley contra daños a la naturaleza. Un propósito que se correspondería con los gestos pro agua del presente cuatrienio. Unir a los discursos bonitos el comportamiento práctico. Emprender y completar los estudios que sectorialmente hayan enfocado el problema en el territorio completo.
El país está bajo la declaración formal del “Año del Desarrollo Agroforestal” a ser apoyado con medidas que complementen los incentivos desarrollistas con mayor protección a los recursos agua y floresta, lo que implica repoblar cordilleras y perseguir la extracción de materiales para construcción en riberas y lechos; perseguir las intervenciones humanas perjudiciales a las fuentes de agua. En el Este, en el Sur y en el Norte se ha vivido por decenios la paulatina desaparición de muchos ríos. Es hora de emprender por todos lados una cruzada de rescate de los recursos hídricos o luego será demasiado tarde.

Dilemas a causa de impuestos

Un estudio indica que la carga tributaria es el principal factor de preocupación de los industriales dominicanos a pesar de la tesis de que la presión impositiva es baja en este país cuya economía en buena parte funciona desde la informalidad que escapa a algunas mediciones y sobre todo a las acciones recaudadoras. Es probable que ineficiencias de sistemas productivos hagan que cualquier carga fiscal reduzca la rentabilidad. Un diagnóstico anterior consideró al régimen impositivo la primera razón para que la evasión sea elevada dando motivos para que los contribuyentes que cumplen sus obligaciones de toda índole con el Fisco se declaren además víctimas de competencia desleal por productos importados con bajos aranceles, o eludiéndolos, o introducidos de contrabando. La buena aplicación de leyes y tratados cambiaría el panorama.