Delitos que comete el Estado

No hace falta que la ley defina las condiciones en que deben ser encerrados quienes violan la ley. En un Estado de derechos nadie está facultado para imponer sanciones que sobrepasen lo que estipula la ley. Pero el Estado dominicano peca contra sus propias reglas y principios. El encierro de reclusos bajo condiciones hacinantes, degradantes de la condición humana, es una violación de los derechos que se pretende proteger a través del sistema de justicia. El modelo penitenciario tradicional envilece al delincuente, en vez de regenerarlo.
Finjus, el Colegio Dominicano de Abogados y la Defensoría Pública sienten alarma por lo que sale de nuestras cárceles del modelo tradicional. Condenados y preventivos son encapsulados sobrepasando con creces la capacidad física de los recintos, con precarios servicios elementales y sin el mínimo confort que todo humano necesita. Al mantener ese estado de cosas, el Estado se hace reo de violar sus propias reglas de organización y convivencia.
El país necesita erradicar el encierro inhumano y degradante. Debe modernizar la cárcel y concebirla como instrumentos de regeneración de la conducta. Debe devolver seres útiles para la sociedad, que se integren a la convivencia armoniosa. El Estado tiene que cumplir su papel de garante pleno de los derechos de los presos.

Autogolpe en Venezuela

Nicolás Maduro y quienes le siguen por fervor o temor están hundiendo a Venezuela cada vez más en el abismo de la quiebra institucional. Ni el mismo régimen puede creer que la cantidad de votos echados en las urnas es fruto de la espontaneidad. La Constituyente resultante de esa ensangrentada caricatura de elección no puede merecer respeto de ningún país amante de la democracia, la vigencia de los derechos humanos y la institucionalidad. Lo menos que merecen los autores de esta farsa es el repudio universal.
De carambola, se pone de manifiesto la debilidad y timidez de organismos internacionales como la OEA y las Naciones Unidas, que no han sido capaces de articular una posición exitosa contra la creciente dictadura que está llevando a Venezuela a una confrontación sangrienta.


COMENTARIOS