Dependencia del ingreso: ¿un trastorno en estos tiempos?

La mayoría de nosotros experimentamos una fuerte dependencia respecto del ingreso, que nos lleva a condicionar decisiones de todo tipo – no sólo financieras – a su recepción. Esta dependencia tiene otras manifestaciones, como el convencimiento de que la solución a todos nuestros males – de nuevo, financieros o de otro tipo – es la consecución de mayores ingresos; o bien la vinculación directa y sin cuestionamientos entre el gasto y el ingreso.

Esta subordinación de nuestro movimiento a la recepción de los ingresos está tan aceptada por nuestras mentes que es imperceptible. Pero es real. Yes, además, muy parecida a la dinámica de la dependencia en el uso de algunas sustancias.

¿Piensas, lector, que exageramos? Te invitamos a hacer el siguiente ejercicio. Supongamos que recibes tu salario quincenalmente. ¿Te gustaría que te cambiaran la forma de pago a, digamos, mensualmente?¿O, mejor aún, anualmente? Un pago anual, cada doce meses, de salario. ¿Te gustaría?

Si eres como la mayoría de las personas a las que hemos planteado este ejercicio, tu respuesta en ambos casos será negativa. Pregúntate por qué. ¿No será que nos sentimos incapaces de dosificar nuestros consumos en el tiempo, y necesitamos una muleta externa que lo haga por nosotros?

Esta compulsión frente al ingreso, insistimos, es muy parecida al comportamiento, por ejemplo, del alcohólico; que es incapaz de regular su consumo de alcohol. ¿Cómo abordar esta especie de ingresorexia? Lo primero es tomar conciencia. Y, lo segundo, tomar acción.