Desbalances que debemos atender

Entre las necesidades del país en materia de personal calificado y lo que sale de las academias hay desbalances que debemos atender de manera puntual. En algunos casos, el déficit de mano de técnicos es un escollo para la inversión extranjera y local en renglones de alta tecnología. En otros casos, tenemos sobreabundancia de gente preparada en ciertas áreas, pero déficit acentuado en otras muy necesarias, en circunstancias que influyen notablemente en la calidad y oportunidad de servicios muy importantes.
Parece que este problema tiene mucho que ver con la falta de una coordinación más estrecha entre los planificadores de la economía y las academias. La falta de una correspondencia más estrecha entre la oferta curricular de las academias y las necesidades del país en función de los programas de desarrollo podría estar determinando desbalances notables y persistentes. Tenemos muchos médicos y pocas licenciadas en enfermería, para citar un ejemplo.
Hay que trabajar para que la planificación del desarrollo y la oferta curricular de las academias se aproximen más a la realidad de las necesidades actuales y futuras de la nación y las expectativas de inversión nativa y externa. Esto implica, sin lugar a dudas, la necesidad de poner énfasis en la orientación vocacional de los estudiantes.

Medidas de prevención

El uso creciente de estimulantes sexuales y energizantes ha dejado secuelas lamentables, sobre todo entre jóvenes que han sufrido trastornos cardio y cerebro vasculares. La situación preocupa al Ministerio de Salud, cuya titular, Altagracia Guzmán Marcelino, propugna el establecimiento de controles para frenar la venta libre de estas sustancias. Tal vez la preocupación deba abarcar más allá de los productos citados, con tal de disminuir la tendencia a la automedicación que es muy acentuada entre los dominicanos.
La gente compra aquí sin receta médica una amplia gama de medicamentos, desde analgésicos hasta antibióticos y anti inflamatorios, sin medir contraindicaciones ni efectos secundarios. Tal vez las autoridades deberían contemplar que la acción restrictiva de prevención abarque esos renglones.


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