Descalificando una “panacea”

Una parte del empresariado ha presentado la reforma del Código de Trabajo como la panacea que generaría empleos de calidad y contribuiría a la formalización de parte del sector informal. Sin embargo, otra parte del empresariado disiente de este criterio y cuestiona, junto al sector sindical, el procedimiento puesto en marcha para la reforma. En septiembre pasado, al participar en el Foro Objetivo País, auspiciado por la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana y Deloitte RD, el director de la DGII, Guarocuya Félix, afirmó que reformar el Código Laboral no es suficiente para crear nuevos empleos, pues es necesario propiciar en el Consejo Económico y Social (CES) un acuerdo base para mejorar la productividad, el crecimiento y el empleo.

En declaraciones que publicó ayer el diario El Caribe, el experto en derecho laboral Rafael Alburquerque afirmó que la reforma del código laboral no será lo que creará empleos dignos, pues lo que genera o destruye empleo es el modelo de desarrollo económico. Ambas posiciones desmoronan, pues, la panacea de que modificar el Código de Trabajo lograría el milagro de generar más plazas de trabajo. Nos parece que el Gobierno, que ya creó una comisión excluyente, debe manejar con suma delicadeza este asunto y las premisas en que está basada la insistencia de un sector del empresariado por la modificación de la ley laboral. Hay muchos intereses en juego.

Un logro que compromete

El Gobierno y los gremios del sector salud han llegado a un acuerdo que le garantiza a esos servidores un alza salarial del 10% y de 100% en las pensiones y jubilaciones a partir del 2014. Ambas partes acogieron el diálogo como árbitro y flexibilizaron posiciones, obteniendo un resultado satisfactorio inclusive para los que necesitan de sus servicios en los hospitales. El Gobierno ha hecho este compromiso aún sin saber, según alega, de dónde va a sacar los recursos para cubrir el aumento.

La aspiración es que este logro sensibilice a los médicos y los haga mejorar su trato hacia los pacientes en los hospitales y su puntualidad en el cumplimiento de sus obligaciones. Ha habido muchas quejas sobre ambos aspectos de su relación laboral con el Estado. La mejoría lograda por los médicos en salarios y otras reivindicaciones debería tener como retorno una mayor entrega en sus labores.