Desconocer si se quiere y olvidar si nos conviene

MARIEN ARISTY CAPITÁN

La vida, en ocasiones, nos lleva a un punto límite. Entonces, en un afán por quedar siempre bien, decimos que actuamos por mero desconocimiento pero, al mismo tiempo, tomamos otras decisiones bajo el influjo de un terrible “olvido”.
De esto sabe bien el presidente Danilo Medina, quien nombró a Van Troy Suazo como viceministro de la Juventud a pesar de cumplir tres meses de prisión preventiva por agredir a su esposa. Menos de 24 horas después lo destituyó y, al ser cuestionado, Danilo solo diría: “yo no lo sabía”. Pero, en un Gobierno que lo sabe todo sobre todos, ¿cómo creer que nadie sepa que Suazo está en la cárcel? ¿Cuando nombran a alguien no se depura para saber si hay problemas? Es inaudito que no lo hagan.
Tanto como el nombrar a Andrés Boció como cónsul en Ansé-a-Pitre aunque en el 2007 lo acusaron de operar dos consulados clandestinos en Haití y en el 2014 fue apresado por el Ejército cuando conducía una jeepeta con 15 haitianos indocumentados. Fue cancelado de Cancillería en ambas ocasiones.
Pero Danilo también nombró a Enrique Martínez como asesor en Desarrollo Territorial (¿los asesores hacen algo?), a pesar de que el escándalo lo ha perseguido como exdirector del CEA y como exadministrador de la Lotería Nacional. ¿Será que Danilo apuesta por olvidar cuando así le conviene?
Por fortuna, mientras los decretos salían, Veneno veía la luz. Con la película, gracias a Riccardo Bardellino y Tabaré Blanchard, resurge nuestro gran superhéroe: Jack Veneno. ¡Pena que Manny Pérez no pueda defendernos con la fuerza que interpreta a Jack! ¡Nos salvaría!


COMENTARIOS