Despliegue de cultura por independencia mexicana

Rostros. México 2018
Rostros. México 2018

Aunque existe una distancia de 3393 kilómetros entre la República Dominicana y México, la noche del pasado sábado pareció que el país de la ranchera fue transportado al Gran Salón del hotel Sheraton Santo Domingo, con la celebración por todo lo alto de su independencia nacional.

“¡Que viva México!”, se escuchó clamar a un mariachi, símbolo de esta nación, que hizo su entrada junto a otros ‘charros’ cantando canciones mexicanas reconocidas en cualquier parte del mundo y acompañados del estruendo de trompetas.
Llegados los artistas al escenario, le siguieron después la Armada Dominicana colocados en filas, uno frente al otro, donde por medio de ellos desfilaron mujeres mexicanas resididas en este país, escoltando la bandera de su patria y portando trajes típicos de distintas regiones de México.

Un “15 de septiembre tiene múltiples significados para los mexicanos” comentó el embajador de México, Carlos Tirado Zavala al iniciar su discurso, destacando que en 1810 México decidió tomar en sus manos su propio destino. “No es solamente el aniversario del inicio de una auténtica revolución popular, de una revolución de masas que dejó entre 250 000 y 500 000 muertos entre 1810 y 1821, sino que es el día de la mexicanidad, el día de la unidad nacional, y del espíritu que nos mantiene unidos” expresó.

Sobre las fraternas relaciones entre México y el país, indicó de haber encontrado cada vez mayores convergencias y proyectos comunes. “Cada día nos descubrimos más, no solamente en nuestro pasado común, sino en nuestro futuro, unidos por la historia, la cultura y la geografía” resaltó el embajador.

Seguido, los asistentes: funcionarios, diplomáticos, personalidades de la sociedad y de la comunidad mexicanas, abandonaron sus asientos para dispersarse en el gran salón y entre gratas conversaciones disfrutaron de la gastronomía de México compuesta por pollo al mole, enchilada de pollo, frijoles, empanadas, nachos, pico de gallo, guacamole, cochinita pibil, salsa roja y verde.
Para apaciguar el picante de ciertos platos característicos de la comida mexicana, alguno que otro invitado requirió de refrescantes bebidas.