Día Mundial de Bipolaridad encuentra al país sin cifras

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El Día Mundial del Trastorno Bipolar se conmemora hoy, enfermedad mental que puede manifestarse cuando una persona sufre cambios bruscos de ánimo, pasando de una alegría eufórica a una depresión severa. Incluso, puede colocar a la persona bajo la dependencia de la drogadicción para intentar mantener un ritmo de vida activo, hasta llevarla al suicidio, en el peor de los casos.
República Dominicana se encuentra entre los países con menos atenciones y sin políticas públicas de salud para tratar a los pacientes que padecen el trastorno bipolar. Aún cuando la Fundación Dominicana de Trastorno Afectivo Bipolar (Fundotab) tiene varios años trabajando con estos individuos, el país no cuenta con estadísticas ni estudios sobre la enfermedad. La presidenta de Fundotab, Lucy Peña, diagnosticada con el trastorno, explica que suele aparecer entre los 15 y 25 años.
Este 26 de marzo, Fundotab (constituida en el año 2012) promueve hacer conciencia sobre la bipolaridad, con una caminata en el Mirador Sur esta mañana. El Día Mundial del Trastorno Bipolar surgió por los esfuerzos de la Sociedad Internacional de Trastornos Bipolares (ISBD), que se planteó educar y sensibilizar a las personas. Adoptó el día 30 de marzo para recordar el nacimiento del pintor holandés Vincent Van Gogh (1853-1890), uno de los primeros exponentes del postimpresionismo, creador de alrededor de 900 cuadros y más de 1,600 dibujos, pero que fue diagnosticado bipolar luego de su muerte.
En agosto del 2013, el psiquiatra mexicano Manuel Sánchez de Carmona dijo en República Dominicana que una de cada cuatro personas diagnosticada con trastorno de bipolaridad recurre al suicidio, como forma de terminar con sus tormentos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la prevalencia mundial del trastorno bipolar está entre el 1 y 2 por ciento de la población, y que puede alcanzar al 5 por ciento. El organismo internacional tipifica la bipolaridad como la sexta causa de discapacidad en el mundo.
Peña indica que la Fundación fue creada ante la necesidad de información de la sociedad dominicana, frente a los temas de la saludad mental y del estigma que rodea a las enfermedades mentales. La misión es acercar a las personas a los enfermos mentales, que los vean como personas, “que no nos traten como extraterrestres”.
Peña, quien es madre, narra, sin temor, su vida al ser diagnosticada con la enfermedad, en el 2009, a raíz de que su madre tenía cáncer; su trabajo era demandante y es hija de padre bipolar. Lo que la impulsó, dice, es que cuando se habla del tema, las personas reaccionaban de manera peyorativa, negativa. Así fue convenciéndose de que debía dar respuestas a su vida. No proyectaba los valores de la enfermedad. Un psiquiatra la puso en tratamiento a base de fármacos, que no cubren los seguros médicos. Fue evaluada por otros profesionales: psicólogos, terapeutas y la familia entró en contexto, como red de apoyo. Buscó otras opciones alternativas, una de ellas, yoga. Mucho descanso, buena alimentación. Lo malo de esta enfermedad es que no se sabe lo que la produce y no tiene cura. Suele obligar al paciente a tener que buscar un empleo que no le cause presión emocional.


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