Disparan contra ellos mismos

Algunos actos de efecto mortal de agentes policiales -cuando no claramente criminales como las notables “ejecuciones extrajudiciales”- han sido fuente de preocupación para los ciudadanos durante mucho tiempo. Lo nuevo es que ahora salta también al primer plano la tendencia de “efectivos” del cuerpo del orden a segar vidas de compañeros de armas: cinco en diversos casos de los últimos diez meses. Lo normal es que en cualquier país cause sobresalto la repetición de episodios de esta especie. Escapa a comprensión que un organismo que dispone de abundantes instrumentos letales bajo mandos jerárquicos, ofrezca a través de algunos miembros, señales de intemperancia y desapego a criterios profesionales dentro o fuera de sus labores ordinarias.
En muchos ciudadanos causan preocupación las conductas impropias de agentes policiales que aun contadas como inferiores en número a las correctas, crean un riesgo a tomar en cuenta. Ha persistido el involucramiento de policías en actividades delictivas a veces agrupados para agredir a la sociedad. Las muchas cancelaciones por faltas de diversos grados generan interrogantes sobre el entrenamiento, que debe ser riguroso, el reclutamiento, que debe ser exigente, y la vigilancia sobre las filas de la institución que preventivamente debería estar cerrada al ingreso de personas descalificadas. Las expulsiones tardías no evitan lo peor.

Una prioridad para el ambiente

El mundo pone atención a las fuentes limpias de energía y en muchos países, sobre todo en Europa y la propia China, no se vacila en seguir en el curso de reducir el uso de carburantes de alto efecto invernadero que es lo que más conviene al planeta, la casa de todos. En República Dominicana deberían acelerarse las pasos hacia la misma meta estableciendo las condiciones jurídicas y tributarias que más atraigan inversiones locales y foráneas orientadas a una reformulación de matriz. El Estado debe destacarse por reducir la dependencia de combustibles fósiles, después de haberse abrazado extemporáneamente a su proyecto insignia basado en carbón mineral (transformable todavía al gas natural) mientras la causa de la protección ambiental conquista voluntades por todas partes y la humanidad mira preocupada hacia las alternativas más amigables.