Dr. Rafael Cantisano, in memoriam Consagrado como Maestro de la Medicina Dominicana y reconocido ampliamente, el Dr. Cantisano fue también autor de varias obras.

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El reconocido médico y gestor cultural Rafael Cantisano Arias, fallecido el pasado 23 de octubre, nació en Santiago el 24 de febrero de 1927. Hijo de Humberto Cantisano (1900-1989) y Ana Arias (1898-1970), era el mayor de cuatro hermanos que le seguían en edad: Víctor Genaro (1928-1987), esposo de Norma Hernández Mas; Fernando Radhamés (1929-1972), cónyuge de Ruth Margarita Alsina Puello, y José Alfredo Cantisano Arias (1932-2016), casado con María Teresa Núñez Trenor.
Sus estudios primarios los inició en la Academia Santa Ana en Santiago y los culminó en Puerto Plata, donde se hizo bachiller. Acaso su pasión por el quehacer cultural tuvo su rancia solera en su estancia juvenil en esa ciudad o quién sabe si se remontaba a sus ancestros italianos, a Maratea, ese pequeño pueblo frente al golfo de Policastro, donde su abuelo Genaro Cantisano Limongi (Maratea, 1869- Santiago, 1928) y sus bisabuelos Nicola Cantisano D´Anetra y Gaetana Limongi escucharían misa en una iglesia medieval.
Entre 1945 y 1951 estudió en la Universidad de Santo Domingo, de la que egresó como Doctor en Medicina, y tras lo cual, el 21 de marzo de 1953, contrajo matrimonio en Santiago con María Francisca Teresita Rojas Morell (n.10 diciembre 1929, Santiago), hija de Alfredo Rojas Morales (1890-1971), uno de los fundadores y primer director del periódico La Información, de Santiago, en 1915, y descendiente de Carlos de Rojas, relevante figura en el Santiago del siglo XVIII, y Dorila Dolores Morell Espaillat, hija a su vez de Viterbo Morell Tavárez, de ascendencia catalana, y Dorila Espaillat Morales, sobrina de Eloísa Espaillat Rodríguez, esposa del expresidente Ulises Francisco Espaillat. De su matrimonio nacieron Ana Josefina (n.3 dic. 1953, Santiago), esposa de Mario Morel Ochoa (Marino Ochoa); José Nicolás (n. 31 diciembre 1954, Santiago), esposo de Thirsa Valerio y Carmen Dolores Jorge Prats; Josefina Altagracia (n.28 ene. 1956, Santiago), quien fuera esposa de José Ernesto Baduí Gómez; Francisca Victoria (n. 2 abril 1957, Santiago), esposa de Héctor Salcedo Vásquez; María Josefina (10 mayo 1958, Santiago), esposa de Ramón Almánzar; José Vicente Cantisano Rojas (19 julio 1960, Santiago), cónyuge de Ana Margarita Roig, y Rita Rafaelina Josefina Cantisano Rojas (n. 21 mayo 1968, Santiago), esposa de Rafael Arcadio Núñez.
Por línea paterna, el Dr. Cantisano tuvo once tíos, procreados por su abuelo italiano Genaro Cantisano, llegado a Santiago en 1890, con Gregoria Capellán y su abuela Margarita de Jesús Flores García (1874-1971). Ellos eran: Genaro Cantisano Capellán (1893), esposo de Graciela Peña; José Ysmael (1899-1973), casado con Dolores Luisa Canario; Enrique Victoriano (1902-1990), cón- yuge de María Concepción Méndez Gómez; Rosa Beatriz (1903-2000), casada con Carlos Borbón Cruz; Elena Catalina (1905-1987), Nicolás (1907-1937), víctima de la tiranía de Trujillo y esposo de Antonia Torres; Francisco Antonio (1910-1997), quien casó con Adelaida Quezada; Leandro Manuel (1911-1995), cónyuge de María Narcisa Ramírez Guzmán; Carmen Italia (1913-2007), Carlos Enmanuel (1915-1975), casado con Angélica Lara, y Luis Javier Cantisano Flores (1919-1981), esposo de Francisca Mercedes Núñez Hernández.
Por línea materna descendía de una familia igualmente numerosa. Su madre Ana Arias Castillo, hija de Dámaso Arias Ventura (1836-1938) y Eulogia Castillo Núñez (1854-1899), tenía once hermanos: Aurelia, Belarminio, Elvira, Laura Evangelista, esposa de Juan de Jesús Jorge Domínguez; Lila, María Filomena, esposa de José Nicanor Saleta Pichardo (1891-1966); Mercedes, Pilar, Rafael, Sofía (Santiago, 1891-Santiago,1966) y Dolores Emilia (1880-1966), esposa de Pedro María Jorge Domínguez (1860-1944) y abuela del Dr. Salvador Jorge Blanco (1926-2010), expresidente de la República.
Su titulación como médico lo llevó a realizar su residencia en el hospital José María Cabral y Báez de Santiago entre 1951 y 1952 y su pasantía en El Mamey de Los Hidalgos, en la provincia de Puerto Plata, entre 1952 y 1953, lugar este donde forjaría su vocación de médico social y familiar y que lo vincularía a un lugar para él entrañable: La Isabela.
Vinculado pues al Solar de las Américas desde el inicio de su carrera médica, el Dr. Cantisano fue un personaje clave en todas las iniciativas que por su rescate se han emprendido en el curso del tiempo desde el Estado o por iniciativa de entidades extranjeras. Allí, entre 1975 y 1983, fue también promotor de un festival folklórico, de tal trascendencia e impacto que el folklorista Dagoberto Tejeda lo situó entre los cuatro festivales folklóricos más importantes del país, junto a la Muestra Campesina de Salcedo, el Festival de Atabales de Sainaguá y el Festival Cimarrón de Nigua.
A la par de su identificación con La Isabela, a partir de los años 60, el Dr. Cantisano se identificó como un activo gremialista: fue presidente de la Asociación Médica de Santiago (1962-1963); presidente de la Regional Norte de la Asociación Médica Dominicana (1963-1964), presidente de la Asociación Médica Dominicana en 1964 y presidente de la Cruz Roja Dominicana entre 1965 y 1966. A partir de 1967 ingresó como profesor de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, en la que fue copartícipe de la fundación de su Escuela de Medicina y catedrático de Deontología Médica e Historia de la Medicina. De 1982 a 1986 dirigió el hospital del Instituto Dominicano de Seguro Social “Presidente Estrella Ureña” de Santiago.
En 1985, por decreto del Poder Ejecutivo, fue designado presidente de la Comisión Regional de Patrimonio Cultural para la Zona Norte del país, con asiento en Santiago. Esa comisión, de efímera existencia por haber sido relegada dentro de la estructura estatal vinculada al patrimonio cultural con el cambio de Gobierno operado en 1986, llevó a cabo, sin embargo, cierto número de reuniones y colocó una tarja en el Paso de los Hidalgos, recordatoria de que aquella garganta en la Cordillera Septentrional fue el primer camino indohispánico del Nuevo Continente.
En 1997, el Dr. Cantisano promovió la fundación del Centro Italiano del Norte, con el fin de crear un ámbito para la integración de italianos, descendientes de italianos y personas que tuviesen afinidades o interés en la cultura italiana, desde el que impulsó la designación de una calle con el nombre de “Italia” en Reparto del Este de Santiago y la exposición “Italia Presente”, montada en Casa de Arte, también en Santiago, en 1998, un esfuerzo museográfico y museológico que como exhibición de los aportes de un grupo migratorio no había tenido precedentes en el pasado.
Más recientemente, en 2002, el Dr. Cantisano fue un elemento determinante en el diseño de la iluminación del faro de La Puntilla de Puerto Plata, en ocasión de su restauración por la Dirección Nacional de Patrimonio Monumental. En 2010, el Centro León constituyó el “Fondo de Cultura Popular Dominicana Dr. Rafael Cantisano” con las piezas y materiales que donara a dicho centro cultural.
Consagrado como Maestro de la Medicina Dominicana y reconocido ampliamente por sus afanes sociales y culturales, el Dr. Cantisano fue también autor de varias obras, entre ellas “Santiago y sus servicios médicos”, publicada en 1962 y reeditada en 2007, un volumen pionero – y hasta ahora único – sobre la historia de la medicina en esta ciudad.
Como queda visto, este digno y ejemplar ciudadano fue un hombre que, en diferentes escenarios, aportó no solo a la ciencia médica sino también al rescate de nuestra memoria histórica, la valorización de nuestros monumentos y el reconocimiento de la interculturalidad.
Instituto Dominicano de Genealogía


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