Economistas ven con preocupación la deuda del BC

Almuerzo de Medios de Comunicaciones Corripio con la participación de los economistas Apolinar Veloz, Ernesto Selman y Pável Isa. Hoy/Arismendy Lora
Almuerzo de Medios de Comunicaciones Corripio con la participación de los economistas Apolinar Veloz, Ernesto Selman y Pável Isa. Hoy/Arismendy Lora

El Banco Central tiene una deuda en certificados financieros ascendente a RD$580,000 millones, equivalente a US$11,155 millones, afirmaron ayer los economistas Apolinar Veloz y Pavel Isa Contreras, quienes ven con preocupación el monto de ese compromiso porque al final tendrán que saldarlo los ciudadanos con el pago de impuestos.
Al hacer la advertencia, en el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, explicaron que esos certificados se emiten al público por dos motivos: para comprar dólares y para reducir la cantidad de dinero en el mercado.
“La colocación de certificados es lo que causa el 80% de los gastos que tiene el Banco Central. El problema no es reducir la cantidad de dinero porque el Banco Central siempre ha mantenido una oferta monetaria restringida”, afirmó Veloz.
En ese sentido expresó que esa situación obedece a una política monetaria que no ha tenido sentido, “y si lo ha tenido ha sido para garantizar una divisa cara a los importadores dominicanos, y por eso tenemos US$16,000 millones de importaciones porque no hay restricciones por el precio tan barato de la divisa”.
Isa Contreras consideró que si el Banco Central desmontara la referida deuda por su propios medios, tendría que dejar de colocar títulos y permitir que los pesos sigan en la calle.
“Cuando tenga que pagar los certificados los redime, los paga y no los recoge de vuelta, y eso significa un aumento de la inflación. Si lo hace de manera gradual la economía lo podría absorver, pero la única solución son las transferencias fiscales al Banco Central como está considerado en la Ley de Capitalización de esa entidad”.
Crecimiento económico. Veloz, Isa Contreras y Ernesto Selman analizaron los planteamientos del Banco Central sobre el crecimiento de la economía, cuyas cifras dicen que en el período enero junio de este año se registró un crecimiento de un 6.7%.
Aunque los expertos admiten que la economía ha tenido un dinamismo importante en los últimos seis años, difieren de las ponderaciones del Banco Central porque persiste el aumento de la deuda pública, del déficit de la balanza comercial y la estructura de producción es lesiva.
De acuerdo con las cifras aportadas por Veloz, la deuda total del sector público asciende a US$46,670.00 millones, equivalentes al 60.61% del PIB. De ese monto, la deuda del sector público no financiero, que comprende deuda externa, deuda contratada nueva y deuda interna, alcanza los US$33,604.40 millones.
El economista también incluyó la deuda del sector bancario público, que ronda los US$11,848.50 millones, de los cuales US$11,155.00 son del Banco Central, US$464.40 del Banco de Reservas, US$123.00 del Banco Agrícola, y US$106.10 del BANDEX.
Asimismo la deuda del sector eléctrico, que alcanza los US$570.20 millones; el déficit del Fideicomiso de la Red Vial, que llega a US$505.40 millones, y contingencias o contratos con US$141.50 millones.
Para sustentar sus planteamientos contrarios al Banco Central también cita el déficit de la balanza comercial, ya que las exportaciones dominicanas alcanzan los US$7,000 millones, mientras las importaciones rondan los US$16,000 millones.

Otro elemento es que entre 2012 y 2017 la inversión extranjera registró números negativos, pues fue de US$600 millones en promedio; sin embargo, Veloz destacó el comportamiento positivo de las remesas.
“La impresión que quiere dar el Banco Central es que tiene mucho dinero para enfrentar cualquier tipo de movimiento errático, pero eso es una manipulación de las cifras”.

Crecimiento con esteroides. Isa Contreras expresó que es difícil disputarle al Banco Central las cifras sobre el crecimiento de la economía, porque tiene un monopolio de la información y es juez y parte.
Al destacar que sí ha habido un dinamismo económico, dijo que le preocupa más su sostenibilidad.
“Yo creo que esta economía ha estado creciendo con esteroides, inyección de esteroides para lograr un desempeño macroeconómico que alimenta ese discurso triunfalista de la administración, y la administración ha abusado de ese discurso triunfalista”.
El nombre de ese esteroide es deuda pública, afirmó Isa Contreras.
“Por eso la población recibe todas esas cifras con mucho excepticismo, porque por un lado ve al Gobierno año tras año mostrandose exultante con los resultados económicos, y eso contrasta con lo que perciben la población y los negocios respecto a su propio desempeño.
Los mismos obstáculos. Selman percibe a la economía dominicana con mucho potencial, pero igual que sus colegas ve con reservas los buenos augurios del Banco Central.
“La economía sigue creciendo, pero la estructura económica sigue siendo la misma, porque no han cambiado los costos internos, los precios de los combustibles siguen altos por los impuestos, los costos del transporte de carga lo determina un grupo monopólico, y la autogeneración de electricidad implica costos adicionales que no enfrentan otros países.
“Parte del crecimiento que hemos tenido es por un gasto público que genera déficit y nueva deuda, y confiar en ese modelo y en ese crecimiento fundamentado en deuda pública año tras año tiene consecuencias en el tiempo”.