El amor flota en 4G

Hoy por hoy, aquellos que buscan relaciones tienen la opción de encontrarlas en la palma de su mano.

La tecnología logra hacernos la vida más fácil, incluyendo la amorosa, y en plena era digital, millones de personas siguen buscándose entre sí… Pero ahora para encontrarse les basta con tener el “Smartphone” siempre a mano.
Los tiempos cambian y la sociedad se adapta a ellos, pero las necesidades humanas siguen siendo las mismas. Entre ellas la de relacionarse como seres sociales que somos… Pero gracias a la revolución tecnológica y a sus avances ahora hay muchas más formas de lograrlo.

Si bien para muchos siguen llevándose las salidas discotequeras, las citas concertadas por amigos, y la búsqueda entre los círculos de conocidos, nada de eso es incompatible con las alternativas que ofrecen internet y los teléfonos móviles.

Si en un principio webs de citas como Badoo (badoo.com), Meetic (www.meetic.es), o eDarling (www.edarling.es) irrumpieron con fuerza, ahora lo que se lleva son las aplicaciones para “smartphones”. Muchas de estas páginas han sacado su propia versión en forma de “app”, y otras han surgido directamente en el mercado móvil, pisando con fuerza.
Tinder, la “APP” de los “Millenials”. Aunque Badoo siga siendo un titán en la industria del ligue, con casi 350 millones de usuarios registrados y 60 de ellos activos mensualmente según indican en su propia página web, su adaptación al “smartphone” se ha visto amenazada por el rápido crecimiento de Tinder.

Al revés que Badoo, esta aplicación móvil está testeando ahora su versión web en algunos países, pero, por el momento, su terreno son los dispositivos de bolsillo. La corporativa a la que pertenece, Match Group, es propietaria también de otra de las web más famosas, Meetic. Y, entre todos los sitios online y aplicaciones de relaciones que posee, suma ganancias de unos 280 millones de dólares tal y cómo informó Ticbeat (www.ticbeat.com) en 2016.

En concreto, Tinder, disponible en 24 idiomas, tiene 50 millones de usuarios, 10 de ellos activos diariamente, tal y como reflejan las estadísticas de DRM (expandedramblings.com). Además, un millón de ellos son de pago: usar la “app” es gratis, pero disponen de servicios “premium” para aquellos que deseen abonar una módica mensualidad o realizar microtransacciones.

De esa enorme cantidad de usuarios, que generan unos 26 millones de encuentros al día en la aplicación, el 79% son “Millenials”, es decir, pertenecientes a las generaciones más jóvenes. Es el caso de Carol, una joven de 24 años con experiencia en este tipo de redes:. “Llevo casi un año en Tinder”, dice a EFE, “y también me hice un perfil en Wapa -una “app” para conocerse solo entre mujeres- hace dos años o año y medio”. “Para mi Tinder es la mejor ‘app’ para ligar”, comenta Carol, quien aclara que, contra lo que muchos detractores suelen opinar, “no hay solo gente buscando sexo, aunque sea una de las posibilidades, también hay personas que están ahí para conocer gente y existe la opción de hacer grupos para salir de fiesta”.

“He encontrado hasta de grupos de amigos que buscaban nuevos miembros o gente que es nueva en la ciudad, e incluso he visto gente que buscaba una relación y, de hecho, algunas de mis citas querían ser mi pareja”, añade, relatando su experiencia personal: “he hablado con mucha gente, pero de ellos habré quedado con un 5% y, de ese porcentaje, con la mitad o menos ha surgido algo”.

No es el único caso, ya que Carol asegura que conoce a varias parejas que se han conocido a través de Tinder u otros sistemas similares: “dos de ellas ya llevan un año saliendo”, comenta.

Y es que, a pesar de toda la estigmatización en torno a las nuevas tecnologías, para los expertos no hay por qué alarmarse tanto: “son nuevas vías de comunicación con sus propios códigos y podemos manejarlos mejor”, comenta en entrevista con EFE el sexólogo Luis Tejedor, que acaba de sacar a la venta “El pequeño libro de la seducción”.

El título corresponde a un manual que busca ayudar a “entender y conseguir dominar con equilibrio las tres necesidades de hombres y mujeres, de cualquier orientación sexual” y que, entre otros muchos temas, habla de las redes sociales y las nuevas tecnologías a la hora de relacionarse.

Para la psicóloga Nuria Jorba, experta en sexología y autora del libro “Sexo Gourmet”, estas opciones digitales “son una fuente muy interesante de conocer gente y permiten llegar a personas que, de otro modo, no se conocerían. Así como facilitan la opción conectar con ellas simplemente a través de un ‘click’”, aunque añade a EFE que “todo depende de cómo se usen”.

“Usualmente, la gente las utiliza como una optimización del tiempo”, explica Luis Tejedor, quien añade que “todo lo que no implique un abuso de estas aplicaciones es razonable”.
Ventajas y riesgos. El uso abusivo o descontrolado de estas aplicaciones no es la única desventaja que con- llevan, según los expertos, también existe la posibilidad de engaños por parte de terceros, perfiles falsos, o los propios autoengaños y las falsas expectativas.

“Creo que pecamos de proyectar una imagen que no es representativa ni fidedigna de nosotros mismos.
Todos salimos estupendos, guapísimos, divertidísimos…”, explica Luis Tejedor, quien considera que “algunos se toman muy poco tiempo en enseñar unos atractivos reales que sería justo mostrarse”.

Nuria Jorba cree que esta nueva forma de relacionarse “promueve en parte una baja implicación, un guiarse simplemente por el físico.


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