El café podría desaparecer en 70 años por los efectos del calentamiento global

8D_El País_09_3,p01

El café, una de las bebidas más populares del mundo, podría desaparecer en menos de 70 años debido a los efectos del calentamiento global.
Este producto es consumido por 120 millones de personas de 70 países que dependen de ese cultivo y cada año su comercialización es de 19,000 millones de dólares.
El café es un negocio que involucra a 25 millones de caficultores, la gran mayoría con pequeños predios familiares en unos 70 países productores.
Según Amadeo Escarramán, coordinador del componente para República Dominicana del Programa Centroamericano para Manejo Integrado de la broca del Café (Procagica RD), proyecto que ejecuta el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) con fondos de la Unión Europea, “en todo el mundo, si no hacemos algo habrá menos café y probablemente sabrá peor y costará más caro”.
Pese a lo popular que es esta bebida, hay una fuerte amenaza de que desaparezca para el 2080, de acuerdo a las estimaciones de los científicos del Instituto del Clima en Australia, quienes destacan que el calentamiento global es un enemigo clave para la industria cafetera.
Un informe de ese instituto dice que para el 2050 la mitad de las tierras cultivables no serán útiles para albergar plantaciones de café por el incremento de las temperaturas y la expansión de las plagas y enfermedades.
Escarramán explica, que debido al cambio climático, se espera que las áreas de cultivo de café en Centroamérica y el Caribe se reduzcan hasta en un 48%.
Para la República Dominicana, uno de los primeros territorios de América donde se plantó café por su condición de isla, el riesgo es aún mayor.
Según el Global Climate Risk Index Report 2018, el país se ubica en el lugar número 11 a nivel mundial en el Índice de Riesgo Climático, lo cual evidencia su alta vulnerabilidad.
Ante este panorama de la crítica situación de la producción de café, la casi única solución viable es apostar por proyectos de desarrollo sostenible en la caficultura, opina Escarramán.
Recomienda que estos proyectos deben apostar por el incremento de la rentabilidad de las empresas cafetaleras impulsando las buenas prácticas agrícolas, “trabajando con variedades apropiadas y adaptadas a las condiciones de nuestros cafetales, técnicas adecuadas de fertilización, sistemas de alerta de plagas, sistemas de producción más diversificados y, sobre todo, la transferencia de conocimientos a técnicos y productores”.
Considera que el desarrollo sostenible no es una opción o un “estar bien”, sino una necesidad de mercado global del café.
“La gran pregunta que queda por responder es: ¿está la caficultura de nuestro país preparada para enfrentar estos retos? El Procagica RD trata de abordar todos estos temas relacionados a mejorar la sostenibilidad de la producción de café en la República Dominicana”.
“Dentro de este proyecto estamos trabajando con 13 organizaciones de productores de café en las provincias Azua, Baoruco, Independencia, San Juan, Elías Piña, Santiago Rodríguez y Dajabón”, dijo Escarramán, coordinador del componente para República Dominicana del Procagica RD.


COMENTARIOS